El ejercicio simplemente quema muy pocas calorías, en general, para ayudar a perder peso.
Además, la tendencia del cuerpo es a compensar una parte del escaso gasto calórico del ejercicio comiendo más después, con menos movimiento o reduciendo inconscientemente las operaciones metabólicas del cuerpo para reducir el gasto energético diario total.
Perder peso con ejercicio o dieta
Investigaciones previas del profesor de fisiología del ejercicio en la Universidad Estatal de Arizona (USA), Glenn Gaesser, han subrayado la inutilidad de los entrenamientos para perder peso.
En un experimento de 2015, por ejemplo, 81 mujeres sedentarias con sobrepeso comenzaron una nueva rutina de caminar tres veces por semana durante 30 minutos. Después de 12 semanas, algunas de ellas habían perdido algo de grasa corporal, pero 55 habían aumentado de peso.
Sin embargo, quienes tenían sobrepeso u obesidad y otros problemas de salud como presión arterial alta, colesterol alto o resistencia a la insulina, mostraron mejoras considerables en estos marcadores después de comenzar a hacer ejercicio, sin importar si lograron perder peso o no.
En esta línea, el Dr. Gaesser comenzó a preguntarse si la aptitud física podría permitir a las personas con sobrepeso disfrutar de una buena salud metabólica y longevidad, independientemente de su masa corporal.
Entonces, publicó el nuevo estudio en iScience. Junto a sus colegas, analizó bases de datos de investigaciones anteriores relacionadas con dietas, ejercicio, salud metabólica y longevidad.
¿Qué descubrieron?
Los investigadores tomaron más de 200 metaanálisis y estudios especialmente relevantes. Luego estudiaron qué señalaba toda la bibliografía, que involucró a decenas de miles de varones y mujeres mayormente con obesidad.
En efecto, descubrieron que la magnitud del beneficio fue mucho mayor al hacer ejercicio que al perder peso. De hecho, notaron que personas con obesidad y sedentarias que comienzan a hacer ejercicio pueden reducir su riesgo de muerte prematura hasta en un 30% o más, incluso si no lograron perder peso.
En algunos estudios se demostraba que hacer dieta reduce el riesgo de muerte prematura. Pero en otros se mostró que perder peso en sí mismo no disminuye en absoluto los riesgos de mortalidad.
Por otro lado, el ejercicio también puede hacer que se pierda grasa visceral, incluso si la pérdida de peso general es insignificante. La grasa visceral se acumula en lo profundo del cuerpo, y aumenta los riesgos de diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y otras afecciones.
En síntesis, la conclusión principal de la nueva investigación es que el foco no debe ser perder peso para estar saludable. Lo importante es moverse.