Luego, los investigadores les hicieron seguimiento a los participantes durante un período medio de 3 a 10 años.
Al comparar esta información con medidas de salud cognitiva -específicamente, de memoria, lenguaje, percepción visual y funcionamiento ejecutivo-, los investigadores descubrieron:
- Una dieta mediterránea mayor en 10 puntos se asoció con una reducción del 7% en la progresión del deterioro cognitivo en un año.
- En términos de grupos de alimentos, el consumo de cada porción adicional de vegetales por día se asoció con una reducción del 2,3% en la progresión del deterioro cognitivo por año.
¿Cómo afecta la alimentación al cerebro?
Sabemos que una alimentación equilibrada y con alimentos ricos en nutrientes puede mejorar la memoria y las funciones del cerebro. De hecho, los investigadores del nuevo estudio afirmaron:
Nuestros resultados apoyan la idea de que la dieta mediterránea puede tener un papel protector contra todo el continuo del deterioro cognitivo. Nuestros resultados apoyan la idea de que la dieta mediterránea puede tener un papel protector contra todo el continuo del deterioro cognitivo.
Y agregaron:
"Este hallazgo puede fortalecer el papel de la dieta mediterránea como una estrategia preventiva rentable para toda la población que se enfoca en los factores de riesgo modificables para el deterioro cognitivo". "Este hallazgo puede fortalecer el papel de la dieta mediterránea como una estrategia preventiva rentable para toda la población que se enfoca en los factores de riesgo modificables para el deterioro cognitivo".
Otros estudios también han destacado el papel de la alimentación para la salud del cerebro, específicamente los beneficios de la dieta mediterránea:
Un trabajo realizado por investigadores de la Universidad de Edimburgo sobre más de 500 adultos mayores, reveló que la dieta mediterránea se asocia a una mejor capacidad de pensamiento en la vejez.
Otro estudio con más de 5.000 participantes descubrió que seguir una dieta mediterránea estricta puede mantener el cerebro casi seis años más joven.
Los pilares de la dieta mediterránea incluyen:
- El consumo de grasas monoinsaturadas, como los frutos secos o el aceite de oliva
- La ingesta de muchas vitaminas, minerales y fitoquímicos
- El consumo de cantidades moderadas de sal