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Cómo organizar los pensamientos para tener una máxima productividad

¿Tiene muchas ideas y no sabe cómo llevarlas a la realidad? Estos consejos pueden ayudarlo. Según datos del World Economic Forum, cada persona tiene 70 mil pensamientos en un día y si no se organizan correctamente, perderá una valiosa cantidad de tiempo.

Según datos del World Economic Forum, la persona promedio tiene 70.000 pensamientos al día, y si no aprende a organizarlos, tienen el potencial de causar estragos en la productividad.

La mayoría de los pensamientos son solo eso: pensamientos, no hechos. Cuando uno se encuentra creyendo las cosas negativas, distractoras y pesimistas que dice su voz interior, es muy difícil frenar ese impulso. 

Según un estudio realizado por el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, "una mente desorganizada conduce a un alto estrés, negatividad crónica e impulsividad. Estos estados sofocan la productividad y contribuyen a una serie de problemas de salud, que incluyen aumento de peso, enfermedades cardíacas, problemas para dormir y migrañas". 

Por otro lado, una mente organizada está en constante movimiento, en un equilibrio favorable, donde fluye con el devenir de la vida. Las investigaciones muestran que las personas que trabajan en un estado de relajación y con una mente calmada son cinco veces más productivas de lo que serían de otra manera.

Consejos para organizar sus pensamientos: 

Divida sus pensamientos
La mente busca patrones constantemente. Cuando tenga demasiados pensamientos, es útil dividirlos. Ejemplo: reservar vuelos, elegir un hotel, buscar un cuidador de perros y alquilar un coche se convierte en "organizar el viaje". Al dividir, reduce la cantidad de categorías de pensamiento, lo que facilita la priorización.

Visualice los pensamientos
Cuando los pensamientos permanecen tácitos dentro de su cabeza, son difíciles de manejar. Así, pierde la oportunidad de vincular ideas. Pensar de esta manera es ineficaz. Por eso, visualícelos. Utilice herramientas como mapas mentales, gráficos circulares y garabatos. Una vez que los pensamientos están fuera de su cabeza, diseñ3 la forma en que se ven, la forma en que interactúan.
Los patrones son más fáciles de ver, los pensamientos se vuelven productivos.

Hable
A menudo, los pensamientos son incoherentes y difíciles de precisar. Son como sensaciones que lo dejan ansioso, tenso, estresado o distraído. Siéntese con un amigo o familiar y háblele. Puede ayudar a nombrarle lo que te molesta. Una conversación ayuda a descubrir qué hay detrás de sus creencias. 

Esté en contacto con la naturaleza
El aire fresco, el ejercicio y la vista tienen efectos fisiológicos y psicológicos. Úselos para alimentar su cuerpo con oxígeno, ajustar su campo de conciencia y abrir su mente a nuevas posibilidades.

Mantenga un foco claro
Su mente necesita tiempo para sumergirse por completo en una actividad. Los estudios han demostrado que se necesitan de cinco a veinte minutos antes de que las personas comiencen a concentrarse. Si puede obligarse a persistir en la actividad a pesar de las distracciones durante veinte minutos, las posibilidades de que pueda mantener su concentración y encontrar un estado de fluidez son mucho mayores. 

Descanse
Las investigaciones han demostrado que el ciclo de trabajo más productivo tiende a ser cincuenta y dos minutos de trabajo ininterrumpido, seguidos de descansos de diecisiete minutos. Si bien probablemente no sea realista estructurar su horario de manera tan rígida, para la mayoría de las personas, la batalla se gana simplemente recordando tomar descansos.

Piense despacio y con tranquilidad
El psicólogo Daniel Kahneman indica en su libro Pensar rápido, pensar despacio, que existen determinados tiempos en los cuales uno se beneficia pensar de forma lenta, más deliberativa y lógica. 

Pensar más despacio permitirá aplicar un filtro mental con el que separar las ideas lógicas de las más irracionales. Aportará una visión con mayor perspectiva y claridad, para poder apreciar mejor qué es lo prioritario y diferenciarlo de lo secundario.
 

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