La debilidad no suele aparecer de un día para otro; normalmente es el resultado de pequeños descuidos acumulados durante años.
Cuidar la alimentación, el descanso, la actividad física y la salud mental puede ayudar a preservar la independencia y el bienestar durante más tiempo.
Los hábitos que se mantienen cada día pueden influir en la fuerza, movilidad, equilibrio, salud cardiovascular y bienestar mental con el paso de los años.
Favorecer un envejecimiento saludable idealmente conlleva entrenar la fuerza, mantener la flexibilidad, trabajar el equilibrio, caminar a diario, consumir suficiente proteína, dormir bien, mantenerse hidratado, estimular la mente, cuidar las relaciones sociales y seguir teniendo objetivos que te motiven.
Lo importante es no perder las ganas de vivir, porque el cuerpo también empieza a apagarse.
El cuerpo pone en hora su reloj
Un nuevo estudio realizado por US Trust reveló que las distintas generaciones varían ampliamente en su percepción de cuándo comienza la vejez, de acuerdo con un informe publicado por AARP.
Los jóvenes, por ejemplo, dicen que una persona es vieja cuando cumple 59 años. La generación que está en sus cuarentas, por otro lado, tiene una visión un poquito distinta; para ellos la vejez comienza a los 65.
Para las generaciones de adultos mayores, como la de los boomers y la silenciosa, nadie es realmente viejo hasta que se llega a los 73.
La percepción que tiene la gente sobre la vejez ya se había investigado en encuestas anteriores.
En el 2009, por ejemplo, un informe del Pew Research Center reveló que los menores de 30 años piensan que la vejez llega antes de cumplir los 60.
Los encuestados de mediana edad respondieron que la vejez comienza a los 70, mientras que para los de 65 años o más el número estuvo más cerca de los 74.
La vejez, sin embargo, no empieza ni a los 60 años, como se etiqueta, ni 70 o 73, sino cuando se dejan de hacer siete cosas por la salud, que marca TikTok psicología como la diferencia entre llegar a los 70 u 80 años con independencia o depender de los demás para las tareas más simples.
Los siete hábitos
1) Dejar de caminar todos los días, ya que el cuerpo fue creado para moverse y cuando se deja de caminar los músculos empiezan a debilitarse, las articulaciones se vuelven más rígidas, la circulación empeora y el corazón pierde fuerza.
2) Dejar de alimentar bien el cuerpo; con los años el organismo necesita alimentos de mejor calidad, no de mayor cantidad, muchas personas reemplazan las frutas, las verduras y las proteínas por alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas, fritos y exceso de pan. Poco a poco aparecen la inflación, el sobrepeso, el colesterol elevado y la diabetes.
3) Dejar de dormir lo suficiente acelera el envejecimiento, cuando es insuficiente aparecen el cansancio constante, la falta de concentración, los cambios de humor y un mayor riesgo de enfermedades.
4) Dejar de ejercitar la mente; el cerebro también necesita entrenamiento, leer un libro, escribir o desarrollar una habilidad diferente ayuda a mantener activas las conexiones cerebrales.
5) Dejar de cuidar las relaciones. La soledad envejece más rápido de lo que muchos imaginan: hablar con un amigo, visitar un familiar, compartir una comida o reír con alguien reducen el estrés y mejoran la salud emocional.
6) Dejar de hacer chequeos médicos; muchas enfermedades avanzan en silencio, como la presión alta, el colesterol elevado, la diabetes y algunos problemas del corazón.
7) Dejar de tener motivos para levantarse cada mañana, que quizá sea el más importante de todos. Las personas que conservan un propósito viven con más entusiasmo.
La velocidad de caminar marca el límite de la vejez
Los científicos demostraron que la velocidad de caminar es el principal indicador del envejecimiento.
Si se arrastran los pies, significa que el cerebro y los músculos ya se rindieron.
Al contrario, caminar rápido significa corazón fuerte y mente viva.
La vejez no comienza con arrugas, sino con pies que se arrastran, lo cual implica que hay que obligarse a caminar más rápido de lo que resulta cómodo. Entrenar el sistema vestibular: una caída para un anciano es una sentencia.
En muchos casos, la flojedad puede estar relacionada con la pérdida de masa muscular, la disminución de la fuerza y el equilibrio.
Que se puede hacer para cuidar el cuerpo:
-Caminar todos los días.
-Fortalecer los músculos.
-Consumir suficiente proteína.