"El hecho de que tengamos una muestra tan grande nos permite encontrar patrones sutiles, incluso entre beber el equivalente a media cerveza y una cerveza al día", dijo Gideon Nave, uno de los autores del estudio.
Henry Kranzler, otro de los investigadores, destacó que “estos hallazgos contrastan con las pautas científicas y gubernamentales sobre los límites seguros para beber".
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La unidad de alcohol es la medida del volumen de alcohol puro que contiene una bebida. 1 unidad= 10 mililitros u 8 gramos de alcohol. etílico.
Así impacta el alcohol en el cerebro
Otros estudios que examinaron el vínculo entre tomar alcohol y la salud del cerebro han tenido resultados ambiguos. Algunos han llegado a sugerir que el consumo moderado no tiene impacto o incluso que es beneficioso.
Con todo, aquellas investigaciones carecían del poder concluyente que tienen grandes conjuntos de datos. Pero poner a prueba datos masivos en la búsqueda de patrones es la especialidad del equipo de Nave, Kranzler y otros.
Para obtener la información, utilizaron el Biobank de Reino Unido, un conjunto de datos con información genética y médica de medio millón de adultos británicos.
"Tener este conjunto de datos es como tener un microscopio o un telescopio con una lente más potente", reflexionó Nave.
Para obtener una comprensión de las posibles conexiones entre la bebida y el cerebro, era fundamental controlar las variables de confusión que podrían nublar la relación. El equipo controló la edad, la altura, el sexo, el tabaquismo, el nivel socioeconómico, la ascendencia genética y el lugar de residencia. También corrigieron los datos de volumen cerebral para el tamaño total de la cabeza.
Los voluntarios también habían respondido a la encuesta sobre sus niveles de consumo de alcohol, desde la abstención total hasta un promedio de cuatro o más unidades al día.
Cuando los investigadores agruparon a los participantes por niveles de consumo promedio, surgió un patrón: pasar de 0 a 1 unidad de alcohol no supuso una gran diferencia en el volumen cerebral, pero pasar de 1 a 2 o 3 unidades al día se asoció con reducciones tanto en la materia gris como en la blanca.
“Se pone peor cuánto más bebes”, explicó Daviet.
Envejecimiento acelerado
Para tener una idea más precisa del impacto, los investigadores compararon las reducciones en el tamaño del cerebro relacionadas con la bebida con las que ocurren naturalmente con el envejecimiento.
De acuerdo a su análisis, cada unidad adicional de alcohol consumida por día se reflejó en un mayor efecto de envejecimiento en el cerebro: pasar de 0 a un promedio diario de 1 unidad se asoció a medio año adicional y pasar de 0 a 4 tragos representó más de 10 años de vejez adicionales.
"Este estudio analizó el consumo promedio, pero tenemos curiosidad por saber si beber una cerveza al día es mejor que no beber ninguna durante la semana y luego siete el fin de semana", contó Nave.
Los autores dijeron que los hallazgos pueden llevar a los bebedores a reconsiderar cuánto toman.
*Fuente: MedicalXpress