Las personas que sufren ortorexia tienen una obsesión por comer sano, dedican mucho tiempo a informarse sobre las propiedades y elaboración de los alimentos y realizan cambios dramáticos en su dieta buscando perfeccionarla.
No obstante, el problema se acrecienta cuando estas modificaciones no coinciden con la evidencia científica. En efecto, terminan excluyendo alimentos innecesariamente sin la compensación nutricional correspondiente.
Otro de los síntomas que genera es la preocupación excesiva y la angustia constante que implica llevar adelante este estilo de vida.
Las personas con ortorexia dedican horas al día en seleccionar y preparar los alimentos. Por tanto, no sorprende que el placer asociado al acto de comer termine desapareciendo.
De esta forma, cuando se pierde el control sobre la dieta, la persona raliza compensaciones extremas guiadas por la culpa.
El problema adicional es que con frecuencia estos hábitos y patrones se perciben como saludables, por lo que raramente la persona busca ayuda profesional.
Consecuencias de la obsesión por la alimentación saludable
Además del deterioro en la calidad de vida comprendida en su sentido integral, algunas de las posibles consecuencias de la ortorexia son:
- Riesgo de desnutrición
- Anemia
- Osteoporosis
- Síntomas depresivos y ansiosos
- Trastorno obsesivo-compulsivo
- Aislamiento del grupo social
Fuente: El Español