2. Ejercite su cuerpo
"El ejercicio, tanto aeróbico como no aeróbico (entrenamiento de fuerza), no solo es bueno para el cuerpo; es incluso mejor para el cerebro", asegura el Dr. Sanjay Gupta, corresponsal médico en jefe de CNN, su libro sobre la reducción del riesgo de demencia.
La conexión entre la aptitud física y la aptitud cerebral es clara, directa y poderosa. La conexión entre la aptitud física y la aptitud cerebral es clara, directa y poderosa.
La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada cada semana.
3. Entrene su cerebro
Según un estudio publicado en la revista Neurology, las actividades estimulantes de la mente que implican buscar o procesar información pueden retrasar la aparición de la demencia en las personas mayores, hasta por cinco años.
Además, "mantenerse comprometido socialmente puede apoyar la salud del cerebro", dice la Asociación de Alzheimer. "Realice actividades sociales que sean significativas para usted".
¿Qué otras cosas son buenas para su cerebro? Leer, escribir cartas, jugar a las cartas o juegos de mesa y hacer rompecabezas.
4. Duerma lo suficiente
"Cuando te vas a dormir por la noche, el cerebro toma las experiencias que tuviste durante el día y las consolida en la memoria", indica el Dr. Sanjay Gupta.
Y continúa: "Estamos aprendiendo que el cerebro pasa constantemente por este 'ciclo de enjuague' por la noche". Durante ese tiempo de sueño, sugiere una investigación, el cerebro elimina desechos como placas y toxinas que pueden desencadenar la demencia.
5. Evite el Síndrome Metabólico
El Síndrome Metabólico (SM), que se caracteriza por la presencia de factores como el sobrepeso, obesidad, niveles de glucosa alterados, colesterol HDL bajo, o hipertensión, puede aumentar el riesgo de desarrollar demencia, según revela un estudio publicado en JAMA Neurology.
Otro estudio sugiere que pacientes con SM son diagnosticados de Enfermedad de Alzheimer en una edad más joven a pesar de un menor deterioro cognitivo y funcional.
6. Menos alcohol
La OMS advierte que el consumo de grandes cantidades de alcohol provoca cambios en el cerebro.
En varios estudios se determinó que los trastornos del consumo de alcohol estaban vinculados a un mayor riesgo de demencia, en particular a la demencia de aparición temprana.