El precio que se maneja explica la dificultad. Según la información difundida por la emisora mencionada previamente y recogida por Mundo Deportivo, el Sporting pediría unos 50 millones de euros por su mediocentro. La cifra coincide con la valoración de mercado que recogen portales especializados, pero el punto más importante no es solo el dinero: Hjulmand es capitán del Sporting y una pieza estructural del equipo portugués, por lo que el club lisboeta tendría margen para negociar fuerte.
Para Mourinho, el interés tiene lógica. El Real Madrid viene de una temporada con demasiados partidos partidos, problemas de autoridad y un vestuario cargado de egos ofensivos. En ese contexto, un mediocentro como Hjulmand puede funcionar como ancla: alguien que ordene, tape espacios, libere a los interiores y le dé al equipo una base competitiva menos dependiente de los nombres de arriba.
El danés también trae recorrido internacional. Es jugador de la selección de Dinamarca y llegó al Sporting en 2023 desde Lecce, después de formarse en el fútbol danés y pasar por Austria e Italia. Esa mezcla de ligas explica parte de su perfil: no es solo un recuperador, sino un futbolista acostumbrado a competir con intensidad, interpretar espacios y jugar con responsabilidad en equipos que exigen disciplina táctica.
Rodri, el otro nombre que sobrevuela la reconstrucción
El interés por Hjulmand no elimina otro nombre mucho más pesado que ya venía rondando al Real Madrid: Rodri. La posible salida de Pep Guardiola del Manchester City volvió a abrir una puerta que hasta hace poco parecía cerrada, porque el mediocentro español era una de las piezas más protegidas del proyecto del técnico catalán y uno de los símbolos del control que el City construyó durante la última década.
Para el Real Madrid, Rodri representa otra dimensión de fichaje. Hjulmand encaja como una pieza de orden, intensidad y equilibrio para el modelo de Mourinho, pero el jugador del City aparece como una operación de jerarquía total: campeón de Europa con España, Balón de Oro, líder silencioso y uno de los pocos mediocentros capaces de cambiar el funcionamiento completo de un equipo. En una plantilla que perdió estabilidad y quedó demasiado expuesta entre egos ofensivos, su perfil sería casi quirúrgico.
El problema, claro, es el precio y el contexto. Rodri no sería una operación sencilla ni por salario, ni por contrato, ni por peso institucional dentro del City. Pero si Guardiola se va, si el club inglés entra en transición y si varios referentes empiezan a despedirse, el escenario puede cambiar. Ya no se trataría de quitarle una pieza central al City de Pep, sino de convencer a un futbolista español de volver a LaLiga para liderar una nueva etapa en el Bernabéu.
Ahí Mourinho podría jugar un papel importante. El portugués necesita autoridad en el vestuario, pero también futbolistas que sostengan su idea desde el campo. Hjulmand sería un primer gesto de mercado; Rodri, en cambio, sería el golpe que ordenaría todo el tablero. El Real Madrid empieza a moverse entre esas dos escalas: una reconstrucción práctica y una apuesta grande para volver a mandar desde el centro del campo.
---------------
+ de Golazo24:
La razón por la que Thomas Tuchel enloquece y busca cambiar el hotel del Mundial 2026
¿Qué es LiveModeTV? La nueva plataforma de Cristiano Ronaldo para ver el Mundial
Pep Guardiola tiene sucesor: Enzo Maresca cubrirá su puesto en Manchester City
Ancelotti reveló la receta para ganar el Mundial con Neymar convocado
Almirón aceleró para llevarse a un titular de Racing a Rosario Central