La roja a Ronald Araújo que cambió el trámite del partido
Sin embargo, a los 29 minutos el defensor uruguayo Ronald Araújo no alcanzó a tomar a tiempo al delantero del PSG y sabía que se iba solo de cara al arco de Ter Stegen. Optó por derribarlo dentro del área, y el árbitro Kovacs entendió que era último hombre: tarjeta roja. Dembélé (ex Barsa) se hizo cargo del penal y empató el partido. 1 a 1, y 4 a 3 en el global.
Más allá del golpe, que aun los mantenía con vida, los dirigidos por Xavi no supieron aguantar el resultado y el elenco parisino salió a jugar el segundo tiempo como una tromba. A los 54 minutos volvió a marcar, tras un tremendo remate de Vitinha, que estaba jugando un gran partido. Ahora, el global estaba empatado en 4.
Y si el conjunto blaugrana había quedado noqueado del primer tanto, mucho menos pudo recuperarse de este. Tan solo 7 minutos después, Kylian Mbappé metió el tercero para los parisinos, que pasaban a estar arriba en el global. Delirio en el visitante, que estaba jugando con uno más desde el primer tiempo.
Ya con un Barcelona volcado en ataque, con un desorden total y con muchos espacios detrás de la línea defensiva, el PSG volvió a aprovechar. De carambola, la pelota le quedó a Mbappé, quien, nuevamente, volvió a marcar. 4 a 1, serie sentenciada en 6 a 4 y un récord negativo: la institución catalana jamás llegó a semis de Champions League desde que no está Messi.
"El equipo estuvo muy concentrado, desde el primer minuto hasta el final. Creo que estuvimos muy bien", señaló Dembélé post partido. Por su parte, Luis Enrique declaró: "Estábamos preparados para cualquier escenario. He visto al equipo muy maduro, muy entero".
El Atlético de Madrid se clasificaba, se lo dieron vuelta, pasó a ganarlo y lo durmieron con un doblete en 3 minutos
El Atlético de Madrid también llegaba con mayor serenidad que su rival. En el Estadio Civitas Metropolitano, el colchonero había ganado 2 a 1, gol de De Paul incluido. Y, cuando el resultado es a favor y hay que aguantar el partido, el Cholo Simeone es un especialista.
Sin embargo, su fórmula infalible, esa que le ha dado tantos buenos resultados, no funcionó. Curiosamente, la rigidez defensiva del Aleti flaqueó y, a los 34 minutos, el Borussia Dortmund hizo el primer gol en los pies de Brandt. 1 a 0 en el encuentro, 2 a 2 en el global, y a Simeone se le quemaban los papeles. Mucho más cuando, apenas 5 minutos después, una incursión en el área y una floja respuesta de los defensores madridistas, puso el 2 a 0 en favor del conjunto alemán tras el disparo de Maatsen.
El Dortmund se ponía 3 a 2 en el global y el Atlético debía ir a buscarlo. El entrenador argentino mandó a Ángel Correa a la cancha, y la inclusión del ex San Lorenzo fue un gran acierto. Le cambió la cara al equipo, lo puso a correr unos metros más adelante, juntó pases y generó peligro. Con el semblante algo renovado, al inicio del segundo tiempo tuvo la suerte de que Hummels se hiciera un gol en contra. Ahora, el pasaje estaba 2 a 1. El global, 3 a 3.
Pero el Aleti no aflojó. Correa tampoco. Él fue quien, a puro potrero, gambeta, coraje y algo de suerte, no dudó en romper el arco cuando le quedó la pelota boyando dentro del área, tras una jugada que él mismo había generado. Gol y delirio colchonero, que con ese resultado se clasificaba a semifinales del certamen por primera vez desde la temporada 2016/17.
Pero el fútbol es fútbol y la Champions League es la Champions League. De manera inesperada, y contrario a lo que podría esperarse de un equipo de Simeone en esas circunstancias, el elenco alemán durmió al visitante y le embocó dos tantos en 3 minutos. Primero, a los 71 minutos, con un cabezazo de Füllkrug inatajable para Oblak. Luego, a los 74 minutos, con más coraje que lucidez, Sabitzer la tomó en las afueras del área y remató de izquierda.
Locura alemana. La serie quedaba así 5 a 4 en favor de los teutones, y un Atlético de Madrid más sorprendido que otra cosa se despedía del torneo europeo. Inesperado para todos. Más para un equipo del Cholo.