Todo comenzó en 1986, con la mediatización de un supuesto avistamiento que dejó una gran marca negra en la montaña, con forma redonda, y claramente asociable a los famosos “platillos voladores”. A partir de entonces, los medios nacionales e internacionales (llegando comitivas desde Estados Unidos, Europa e incluso desde Japón) comenzaron a poner los ojos sobre este lugar, que poco a poco se fue ganando su fama.
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El turismo extraterrestre con sede en el Uritorco.
Al igual que el primer avistaje, se fueron sucediendo distintos casos. Luces extrañas, meteorología y geografía cambiante e incluso abducciones han sido parte del prontuario mítico de Capilla del Monte.
Y todo esto comenzó a atraer a turistas interesados en el lugar, a punto tal de que se estableció en el lugar el Congreso Internacional de Ovnilogía, que se organiza una vez al año y el lugar donde está el Centro de Informes de Ovni. Naturalmente, esto hizo crecer a la ciudad serrana, que desde 1990 hasta esta parte vio cómo su población se multiplicó de 7 mil a 15 mil habitantes, con un auténtico circuito de turismo asentado.
Por otra parte, también es un centro turístico para el esoterismo. Algunas prácticas pseudocientíficas identifican a Capilla del Monte, y concretamente al Cerro Uritorco como un centro mundial de energía.
Y esto instaló en la localidad toda una industria de campamentos y excursiones al servicio de los más curiosos. Cuando el clima lo permite, pasar la noche en la montaña es una experiencia atrapante.
Pero más allá de los OVNI, los habitantes de Capilla del Monte aseguran que este lugar ofrece otros atractivos, más relacionados a su naturaleza serrana. Con un parque natural, y varios cursos de agua, resulta el lugar perfecto para pasar el verano al calor de las historias míticas que sus valles ocultan.