Él compite desde hace más de 6 décadas. Trabajó durante años como profesor de Educación Física en una escuela de Mongolia.
Tseren se levanta a las 5:00 a.m. para elongar y corre de 3 a 4 kilómetros todas las mañanas, sin importar el frío.
Una vida dedicada al deporte y la superación
A pesar de los desafíos que impone la edad, Tseren mantiene un espíritu competitivo intacto. "Quiero seguir siendo campeón. Quiero continuar corriendo y ganar cuando tenga 95 años", afirmó a principios de año, evidenciando su deseo de romper sus propios límites. Su historial deportivo es extenso y diverso, llegando a competir y obtener múltiples medallas de oro en pruebas que van desde los 100 hasta los 1.500 metros, e incluso en salto triple.
Tseren es padre de 10 hijos y tiene 36 nietos. A menudo comparte su receta para una vida activa: ejercicio regular, alejarse del alcohol y el tabaco, y la importancia del calentamiento previo a cualquier actividad física.