Su primer obra fue De Francesca a Beatrice, pieza literaria de 1924 que se constituyó como la primera en reflejar su involucramiento con el movimiento feminista.
En 1931 fundó la revista Sur, publicación literaria enormemente elogiada en toda América, que sirvió de espacio para obras de quienes serían referentes en materia cultural muchos años después, tales como Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, pero también extranjeros como Walter Gropius, José Ortega y Gasset, Octavio Paz, Federico García Lorca, Gabriel García Márquez y Gabriela Mistral.
Con respecto a su rol en la lucha por los derechos de las mujeres, en 1936 creó junto a María Rosa Oliver y Susana Larguía la Unión Argentina de Mujeres (UAM), en principio para dar pelea a la reforma que andaba dando vueltas en aquella época y buscaba que ninguna mujer casada pueda aceptar trabajos ni realizar alguna profesión sin autorización legal del marido.
Dado al gran impacto que tuvo la revista Sur, no tardó en crear la editorial con ese mismo desde donde divulgó literatura extranjera. Asimismo, tanto en su revista como en la editorial se encargó de escribir por los derechos de las mujeres, preocupación que tuvo hasta su muerte, el 27 de enero de 1979.
Vida política
Una mujer tan activa en materia cultural no podía ser indiferente a las cuestiones políticas que la rodeaban, más allá de las vinculadas al del movimiento feminista.
Ocampo se pronunció siempre en contra del peronismo, lo que la llevó a tener problemas con la justicia en 1953, cuando estuvo 20 días arrestada.
También era una ferviente enemiga del fascismo. En este sentido, es importante traer a la escena su obra "Testimonios", en dónde reflexiona y analiza los tiempos politicos y sociales que imperaban en Argentina en aquella época.