José Gervasio de Artigas, un proscripto en Tucumán
José Gervasio de Artigas era el líder del espíritu federal que intentó impedir la hegemonía de Buenos Aires.

José Gervasio de Artigas era el líder del espíritu federal que intentó impedir la hegemonía de Buenos Aires.
Gravísimo error fundacional su exclusión del Congreso en San Miguel de Tucumán.
La historia de la Argentina está construída sobre su incapacidad para los consensos. Podría afirmarse que el ego desmesurado se encuentra en el ADN patrio.
La caída de Carlos de Alvear permitía una ventana de oportunidad, quizás ignorada y en cualquier caso desperdiciada.
Las provincias de la Liga Federal —la Banda Oriental, Corrientes, Entre Ríos, Misiones y Santa Fe— no enviaron sus representantes a Tucumán, porque Buenos Aires lo impidió.
Sólo la provincia de Córdoba —que integraba la Liga, pero no estaba aún en guerra con el Directorio— envió sus representantes.
Otra situación increíble fue el desamparo que Buenos Aires, triunfante en Tucumán, le provocó al territorio que hoy día es Bolivia pero que fue integrante de la independencia.
Solamente La Paz, Cochabamba, Santa Cruz de la Sierra y Potosí, por haber sido reconquistadas por el Ejército español, no estuvieron en Tucumán.
Durante la 3ra. expedición auxiliadora al Alto Perú habían sido elegidos los diputados que representaron a Chichas, Charcas y Mizque, que se incorporaron al Congreso y tuvieron un rol activo.
Artigas convocó a un Congreso de los Pueblos Libres, con el propósito de debatir y consensuar los mandatos que llevarían los diputados de sus provincias a Tucumán.
Ese Congreso se reunió en Concepción del Uruguay (Entre Ríos) el 29/06/1815, con la presencia de los delegados de la Banda Oriental, Corrientes, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Misiones.
El evento comenzó con la jura de la independencia, el izamiento de la bandera tricolor —celeste y blanca con una franja roja en diagonal— y la aprobación del envío de una delegación a Buenos Aires para negociar.
El contraste entre los sucesos en el Congreso de los Pueblos Libres y la realidad de Buenos Aires es llamativo.
Mientras en Buenos Aires se sancionaba el Reglamento de Tránsito de Individuos ("Todo individuo que no tenga propiedad legítima será reputado en la calidad de sirviente y será obligatorio que se muña de una papeleta de su patrón visada por el juez. Los que no tengan estas papeletas serán reputados como vagos y detenidos o incorporados a la milicia"), Artigas proclamaba su Reglamento Oriental para el Fomento de la Campaña, que establecía la expropiación de tierras de "emigrados, malos europeos y peores americanos" y su reparto entre quienes no tenían tierras para "fomentar con brazos útiles la población de la campaña".
Esta suerte de 'reforma agraria' fue mal recibida en Buenos Aires, donde había planes para invadir Santa Fe y luego Entre Ríos, mientras dialogaban con los enviados de Artigas, tal como había hecho Alvear en su momento.
En ese contexto se intentaron maniobras dilatorias.
Al final, el director supremo Ignacio Álvarez Thomas, el mismo que se sublevó contra Carlos de Alvear, decidió secuestrar a los enviados de Artigas, y así lo admitió en una carta a Artigas comunicándole la invasión a la Provincia de Santa Fe: “He enviado fuerzas a Santa Fe con las instrucciones que manifiestan las proclamas que incluyo. Los diputados de V. E. han padecido alguna detención en su despacho porque, hallándose informados de la indicada medida, temí precipitasen a V. E. para oponerse a que se realizase con el sosiego que conviene a todos”.
La invasión a Santa Fe de alguna manera marcaba el territorio que Buenos Aires pretendía consolidar, dejándole el resto a los portugueses, quienes debían confrontar con Artigas.
Las ciudades de Rosario y Santa Fe fueron arrasadas entre el 25 y el 30 de agosto de 1815 por las tropas dirigidas por el general Juan José Viamonte González, quien designó gobernador a Juan Francisco Tarragona.
A Artigas, Protector de los Pueblos Libres, le resultó bastante sencillo recuperar Santa Fe.
Sin embargo, era evidente que no había condiciones aceptables para participar de la asamblea en Tucumán. Luego de consultar con los delegados de las diferentes regiones, Artigas decidió no enviar diputados al Congreso.