Durante la guerra, no eran de público conocimiento las atrocidades que sucedían dentro de los campos. Dushman comentó en una ocasión que él se enteró de todo en detalles mucho después.
Pero no fueron los horrores de la Segunda Guerra Mundial los únicos que Dashman debió enfrentar. El soldado fue parte de las batallas de Kursk, de Stalingrado y perdió a su padre durante las purgas estalinistas de la Unión Soviética.
“Vivió lo equivalente a tres vidas”, expresó Charlotte Knobloch, presidenta de la comunidad religiosa Israelí de Múnich.
La vida después de la muerte
De 12,000 soldados que formaban su división, sólo sobrevivieron sesenta y nueve personas, contándolo a él. Como es de esperarse, la guerra le dejó secuelas y continuó su vida con varias lesiones. Sin embargo, esto no se interpuso en su camino de convertirse en el mejor esgrimista de la Unión Soviética.
No conforme con eso, pasó a ser uno de los mejores entrenadores de esgrima del mundo y llegó a participar en el Comité Internacional de las Olimpíadas (IOC por su nombre en ingles).
La pasión de David Dushman por el deporte era tan grande que siguió dando clases hasta los 94 años.
Thomas Bach, presidente de la IOC, mantuvo una gran amistad con el ex soldado y habló con profundo respeto sobre su colega.
"Cuando nos conocimos en 1970, inmediatamente me ofreció amistad y consejo, a pesar de la experiencia personal del Sr. Dushman con la Segunda Guerra Mundial y Auschwitz, siendo un hombre de origen judío. Este fue un gesto humano tan profundo que nunca lo olvidaré", expresó Bach, quien es alemán.