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La pizza estuvo presente en varias civilizaciones antiguas a lo largo de la historia, hecha con varios ingredientes. La explosiva irrupción del tomate americano en Nápoles daría lugar a la pizza napolitana y sus variantes.
De esta forma, apareció por primera vez la pizza napolitana, con sus dos variantes clásicas: Marinara y Margarita, que son la base de todas las demás. La leyenda cuenta que la reina Margarita de Saboya quedó encantada con esta última cuando la probó por primera vez en 1889, lo que la consolidó como un símbolo de la gastronomía italiana.
La diáspora italiana a finales del siglo XIX y principios del XX llevó la pizza a nuevos horizontes, especialmente a Estados Unidos y Argentina. En ambos países, la pizza se adaptó a los gustos locales y dio lugar a variantes (como la neoyorquina o la de Chicago en el país norteamericano) y la pizza argentina con su característica masa gruesa y abundante mozzarella.
Argentina: un país con pasión por la pizza
Argentina ostenta el récord de mayor cantidad de pizzerías por habitante del mundo, y Buenos Aires se corona como la ciudad con mayor consumo de pizzas al año (más de 15 millones). En un país donde el queso no escasea, la pizza argentina se convirtió en un ícono de la cultura nacional, con su masa gruesa, salsa condimentada y su mozzarella seca.
El Día Mundial de la Pizza es una ocasión perfecta para reunirnos con amigos y familiares, compartir una deliciosa pizza y celebrar la diversidad de sabores y culturas que este plato representa. ¡No te pierdas la oportunidad de disfrutar de este manjar universal!