Nasser es un hombre complejo, como la gran mayoría de los protagonistas de la serie y eso es lo que la hace más interesante. Teniendo en cuenta que constantemente se encuentran en la cornisa límite entre el bien y el mal. Siempre al borde del peligro. Tal es así que según James Krishna, lo que más va a atraer de la historia son la intensidad y el drama de las cuestiones humanas. Cada vez que nos encontramos frente a una producción de guerra, leemos o escuchamos acerca del conflicto sirio, lo que prima son los conflictos políticos y diplomáticos, o la situación de los refugiados.
“Logramos obtener los puntos de vista de personajes que raramente se ven en este tipo de géneros. Especialmente las YPJ, este grupo de mujeres complicadas que tienen los mismos viajes emocionales que nosotros pero que raramente es reflejado en la televisión occidental”, dice Nasser orgulloso. El YPJ es la facción femenina kurda que es parte de las Fuerzas Democráticas Sirias, cuyo objetivo es luchar para la creación de un país secular, federal y democrático. Estas mujeres luchan por mantenerse a salvo al tiempo que encaran su misión: temáticas que nunca se visibilizaron en esta magnitud.
Es aquí cuando hay la representación en la pantalla surge como tema principal. “Esta industria siempre fue mala con las minorías ya que a esto es un negocio y el objetivo es hacer dinero”, explica el actor para después admitir que a pesar de eso, las cosas están cambiando de a poco. Aunque al mismo tiempo asegura que la responsabilidad de cambio no está solo puesta en los creadores, sino también en las audiencias teniendo en cuenta que si nadie consume historias con un elenco diverso y de alta calidad, como Man´s Land, luego será más difícil hacer otro tipo de historia.
“Las cosas estaban tan mal que el único camino era hacia arriba. Además hoy existe una nueva generación haciéndose camino. Quienes son la generación de Internet y la globalización. Y al fin y al cabo somos nosotros los que cambiamos las cosas” ,aseguró Floyd