"Para mí está claro que fue asesinado", explicó Shaya en la entrevista televisiva. El mismo se explayó en cómo conoció a Nisman durante el tiempo que le tocó vivir en Buenos Aires a principios de los 2000 cuando el fiscal estaba a cargo del equipo de investigación sobre el atentado a la AMIA en 1994. "No podíamos confiar en nada ni en nadie, en Argentina se hizo todo para que la investigación del atentado se hiciera mal", dijo Shaya con respecto a sus tiempos como enviado del Mossad.
Sin embargo se volvieron a poner en contacto algunos años antes de su muerte. "Entregué materiales que supuestamente tocaron todo tipo de transferencias de dinero por parte de altos funcionarios argentinos que los vinculaban con Irán", aseguró el ex espía en referencia a la supuesta información sobre las cuentas bancarias de CFK y su hijo. De acuerdo a lo que se dijo en la entrevista, Shaya se habría encontrado con Nisman en sus famosas vacaciones en Europa antes de su muerte. N12, el canal de noticias donde se publicó la información explica que durante el famoso encuentro el objetivo era entregarle a Nisman un sobre que incrimina a la familia Kirchener en "recibir millones de dólares provenientes del Gobierno de Irán en cuentas bancarias secretas en Seychelles, Islas Caimán y Chipre".
Aunque esto no fue todo lo revelado ya que el mismo también explicó que mantenía una relación de trabajo con Paul Singer, el inversionista y propietario de Elliot Management, la empresa norteamericana con la cuál la Argentina estaba en deuda y la ex presidenta CFK se negó a pagar. Es así que la información entregada a Nisman sobre las cuentas bancarias comprometedoras de Kirchner también servirían para presionar al gobierno de ese momento a pagar la deuda con Singer. Sin embargo cuando en la entrevista le preguntan a Shaya si había sido sincero con Nisman en cuanto a su colaboración con los apodados "fondos buitres", el mismo lo negó. Aunque aseguró que Nisman "lo sabía de todas formas".
"Se suponía que si Kirchner supiera que Nisman sabía de sus cuentas bancarias, ¿podría entender el mensaje y pagar la deuda?", pregunta la periodista. A lo que el israelí responde: "Si". Lo extraño es que el nombre de Shaya no apareció nunca antes en la investigación, como tampoco lo hizo este supuesto encuentro entre ambos en Europa. A su vez, el ex miembro de Mossad asegura no haber evaluado lo que significaba que fiscal tener esa información. Por lo menos no hasta que vio las noticias de que Nisman había fallecido.