Su imagen llegó y creció considerablemente en los últimos meses a lo largo y a lo ancho del país hasta convertirse en ícono, aprovechado por el mercado. Un ejemplo claro, el homenaje que le rindieron en Donuts Delite, donde se venden donas con su cara en el centro, en lugar del clásico agujero.
Su dueño, Nick Semeraro, manifestó en declaraciones para la agencia AFP que nunca conoció a "un tipo tan admirado por tanta gente. Jamás escuché un comentario negativo sobre él".
Asimismo, su nombre también es furor en redes y plataformas sociales, donde brinda entrevistas a reconocidos "influencers" y vivos con celebridades.
En materia de indumentaria, su nombre aparece en remeras bajo el lema " En Fauci confiamos", en lugar del ya conocido "In God we trust".
Tampoco se queda afuera de la industria de los videojuegos, ya que recientemente fue lanzada "La venganza de Fauci", en dónde el médico combate al coronavirus con un rayo láser que sale de sus ojos.
No sólo es líder en la lucha contra el COVID-19
En los años 80' resolvió la incógnita de como el virus de inmunodeficiencia humana desarrollaba el VIH/Sida. Se calcula que sus aportaciones científicas sobre la enfermedad, han adelantado en 20 años las investigaciones.
Lleva más de 50 años de trabajo para el gobierno de los Estados Unidos. George H. Bush llegó a decir del de él: "Es alguien del que seguramente nunca has escuchado hablar, se trata del Dr. Anthony Fauci, un hombre honorable, un excelente investigador del Instituto Nacional de Salud que está trabajando muy duro en esa enfermedad del sida”.
En la actualidad es director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos y se constituyó como el hombre que más desafía a Donald Trump, en su lugar como asesor. “No tengo interés en quedar como el tipo duro que le plantó cara al presidente. En lugar de decirle 'no tienes razón', todo lo que hago es hablar de datos y evidencias”, expresó Anthony Fauci recientemente para New York Times.