¿Qué nos dice la evidencia?
Nos dice que tenemos un mercado altamente especulativo repleto de criptomonedas -activos- sumamente volátiles. Las ganancias pueden ser espectaculares, pero la inestabilidad es fenomenal. Naturalmente, este mercado está repleto de capitalistas de riesgo, robinhood traders, minoristas, oficinas familiares de avanzada e instituciones simpatizantes de la tecnología. Lo que tenemos es un Sillicon Valley/Wall Street en esteroides. El viejo conservador invierte en oro. El joven ambicioso invierte en criptomonedas. En la práctica los comportamientos de Bitcoin son más parecidos a los de Tesla que a los del oro.
Los datos confirman lo anterior.
Si la inflación se dispara. Y los inversores se preocupan. En cuestión de segundos, el sector tecnología recibe un golpe y las compras de bonos-T aumentan. ¿Qué hace Bitcoin? Se desploma. ¿Por qué? Bueno, porque en tiempos de incertidumbre los inversores se vuelven conservadores y buscan refugio en activos estables.
¿Por qué Bitcoin dejó de subir en noviembre-diciembre? La inflación se salió de control y la Reserva tendrá que subir las tasas antes de lo anticipado. Ya es oficial. De lo contrario, la meta habría sido posible. Bitcoin necesita abundante liquidez para subir. Bitcoin es una consecuencia del optimismo de un ciclo alcista. Como resultado, un recorte de liquidez por parte de las autoridades monetarias es fatal. Nunca debemos olvidar que Bitcoin es un código que representa una tasa de cambio. Su precio depende de la abundancia de capital en circulación.
Muchas personas están prometiendo un Bitcoin a US$100.000 para el próximo año tranquilos de vida. Prometer es fácil. Claro que los ánimos se suben con unas predicciones optimistas. Esta nota no esta diciendo que no sea posible alcanzar los US$100.000. Claro que es posible. Debemos plantearnos la posibilidad de una meta más baja. Y, sobre todo, debemos recordar que, tarde o temprano, tendremos un ciclo bajista. Muchos viven de promesas porque sus negocios dependen de mantener al público animado. Pero como inversores siempre es sano ser un poco más escépticos.