Debido a las políticas fiscales expansivas llevadas adelante tanto por la administración actual de Joe Biden, como la que le precedió de Donal Trump, Estados Unidos se encuentra cursando en la actualidad un escenario inflacionario cuyas tasas de variación de precios no se alcanzaba desde la crisis subprime de 2008. Esta crisis inflacionaria actual comienza a gestarse en el año 2020, cuando en medio de la pandemia se toma como medida sanitaria para contener la ola de infecciones un cierre total de la economía. En ese entonces, Donald Trump, lleva a cabo una batería de medidas para amortiguar el impacto económico, incrementando el gasto público destinado al sistema de salud como así también emitiendo cheques a los ciudadanos con ingresos menores a 75.0U$D anuales para afrontar la crisis.
Joe Biden actualmente se encuentra cursando el rezago inflacionario que hereda de la economía de Donald Trump, pero lejos de corregir los errores, sus políticas actuales apuntan a continuar el desmedido gasto publico y elevado déficit fiscal que eventualmente es cubierto por una mayor emisión monetaria, contribuyendo más a la presión inflacionaria que se siente en el bolsillo de los estadounidenses como no sucedía desde hace ya 30 años.