- La cantidad de Reservas Brutas Internacionales que ascendían a US$ 42.817 millones en 2021, mientras que en este octubre rondaron los US$ 38.676 millones.
- Las tasas de interés: Que en el caso de las LELIQ pasaron de 38% a 75%.
Esto, sumado a un Gobierno débil, el cual, está centrando todos sus esfuerzos en "durar" (como deberían, dado que esté armado no tiene la espalda ni el poder político para llevar a cabo un exitoso plan de estabilización) remarca el hecho de que para 2023 la política monetaria que pueda llevar a cabo el Central se va a ver cada vez más limitada.
Esta era la hoja del BCRA al 10/11/2021, donde teníamos reservas netas negativas por US$ 1.162 millones y una Base Monetaria Ampliada (que suma Leliq y Pases) en 7.474.721:
Mientras que al 8/11/2022, las reservas netas son negativas por US$ 3.143 millones y la Base Monetaria Ampliada ronda los 13.312.395:
Otra diferencia la tenemos en la tasa de inflación, la para 2021 se situaba en:
Mientras que hoy:
A más inflación, uno tiene mayor demanda de bienes, menor efectividad con la recaudación de este impuesto y serios problemas de oferta. Escenario que puede ser calmado con mayores tasas, pero con una TNA del 75% (y una TEA del 107%) subir las tasas todavía más, complica la posibilidad de que el sector privado saque un crédito e invierta. Y es acá donde entran las LELIQs y los pasivos remunerados del BCRA, los cuales hoy están alcanzo niveles compatibles con inflaciones de 3 dígitos.
¿Para qué hace esto?
Lo hace para esterilizar la emisión monetaria destinada a financiar gastos del Estado, incluyendo los pagos de intereses de la propia deuda del BCRA, que superan los $550.000 millones por mes. Y, a su vez, para financiar la compra de Reservas. Proceso que se acentuó en septiembre, cuando la autoridad monetaria aumentó su stock de deuda remunerada en casi $ 1,5 billones para financiar la compra de divisas del "dólar soja", tipo de cambio preferencial para los exportadores de soja, que no estaba en 2021 y evitó (debido a su inexistencia) que se produzca este aumento de la Base que hoy si tenemos.
¿Cómo quedamos?
Los números hoy están peores, hay una sequía que tiene todas las chances de dificultar la producción del próximo año y planeta un nuevo desafío para un Gobierno que recibió al país en contextos complicados, pandemia y guerra. Pese a esto, es difícil (por no decir imposible) asegurar que puede pasar en los próximos meses, lo que si se puede hacer, es descartar escenarios y uno de ellos está vinculado a atravesar una economía que mantenga los mismos números inflacionarios. Los pasivos del BCRA sugieren que vamos a enfrentar una inflación de 3 dígitos, esto no significa que la bomba va a explotar, tampoco sugiere que no lo vaya a hacer, simplemente no hay forma de saberlo.
Como dice Juan Carlos De Pablo:
No hago pronósticos, pero no porque sea bruto, sino porque es imposible hacerlos; de modo que no gasto un minuto en tratar de “calcular” cuándo explotará la bomba. Por ejemplo, ¿cuándo la Argentina experimentará un nuevo episodio hiperinflacionario? Ni siquiera lo doy por descontado. No hago pronósticos, pero no porque sea bruto, sino porque es imposible hacerlos; de modo que no gasto un minuto en tratar de “calcular” cuándo explotará la bomba. Por ejemplo, ¿cuándo la Argentina experimentará un nuevo episodio hiperinflacionario? Ni siquiera lo doy por descontado.
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