De todas maneras, hasta ahora no hubo un pronunciamiento formal desde Nación para avanzar en esta dirección:
Los están evaluando, porque se necesitan datos. Nosostros ya estamos ofreciendo información para argumentar el hecho. La semana pasado hubo intercambios sobre el costo laboral Los están evaluando, porque se necesitan datos. Nosostros ya estamos ofreciendo información para argumentar el hecho. La semana pasado hubo intercambios sobre el costo laboral
Para ejemplicar las diferencias de impuestos entre Argentina y Chile, Hernández comentó que respecto a los costos de la cosecha se observan variaciones del 45%. La cifra asciende al 260% en el empaque.
image.png
"No somos caros porque somos ineficientes, sino porque tenemos un Estado muy presente que nos ha consumido", se quejan los productores, que afirman que así no pueden competir con las manzanas de países como Chile y piden restringir su ingreso al país.
Impacto de la manzana chilena
"Los pocos o muchos kilos de fruta que ingresa de Chile afectan al mercado, porque hay bajo consumo y genera una mayor sobreoferta", explican desde la Federación en relación al impacto de la manzana chilena en la Argentina.
Además de las ventajas económicas por parte de los intermediarios que importan la fruta chilena: "El problema es el negocio de las empresas que compran a menor precio en el mercado vecino y después la venden a valores de Argentina. Ganan muchísimo y a nosotros la fruta no nos la compran", enfatizaron.
En Chile, agrega, no solo tienen costos de producción menores, sino también un amplio desarrollo de su comercialización exterior por lo que este ambiente propicio se traduce en una mayor capacidad de oferta.
No son solo los impuestos...
La política monetaria aplicada por el Gobierno de Javier Milei también es una de las causas de la pérdida de competitividad que está sufriendo la fruticultura.
El atraso cambiario en la economía argentina que lleva ya varios años, y que se vuelve a profundizar en esta nueva etapa política del país, complica seriamente la rentabilidad de toda la cadena del sistema productivo-comercial.
Con la llegada de Javier Milei a la presidencia de la Nación, el peso argentino sufrió una importante devaluación (superior al 100%) que acomodó los precios relativos de la oferta exportable del país.
Desde el sector empresarios ya venían reclamando por al atraso cambiario durante la última etapa de la administración de Sergio Massa como ministro de Economía. En noviembre de 2023 un informe de la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Unión Industrial Argentina (UIA) daban cuenta que las empresas necesitaban un dólar de 650 pesos de aquel entonces para no perder competitividad en los mercado externos. Esto significaba una devaluación del 70%. El nuevo Gobierno, fue por más. Tras la jura de Javier Milei como presidente, la paridad cambiaria sufrió un ajuste del 110%, que fue muy bienvenido por parte de todo el arco exportador.
Pero toda esa mejora cambiaria terminó siendo devorada por la inflación que arrastró el país en poco menos de cinco meses.
Y desde mayo del año pasado, la situación de los exportadores volvía a complicarse ya que las tasas del índice de precios (IPC) superaban con holgura la 'tablita' de devaluación del 2% por mes impulsada como política monetaria por el Banco Central (BCRA).
Hoy la competitividad cambiaria, medida por el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) que elabora el BCRA, se encuentra en niveles inferiores a los de noviembre de 2023.
Y mientras tanto, según remarca el sitio 'La Mañana Neuquén' que da cuenta del problema de competitividad de los productores de esa provincia, en la región, los países que también producen y exportan sus frutas al mundo, la situación es totalmente distinta. En efecto, la Argentina ha ido justamente en sentido contrario respecto de sus competidores...
Acá el dólar crece por debajo del resto de los precios, y se produce el fenómeno conocido como "inflación en dólares", el país se vuelve caro, pierde competitividad y se ven resentidas las exportaciones, al mismo tiempo que se alientan las importaciones.
Y es exactamente esto lo que comienzan a observar los productores y empresarios frutícolas del Valle de Río Negro y Neuquén con su oferta de peras y manzanas: cuando nuestros exportadores las quieren colocar en el mercado externo, son caras respecto de sus competidores; cuando estos últimos ingresan su oferta al mercado interno argentino, sus productos tienen precios más bajos de lo que están las peras y manzanas argentinas en las góndolas.
Otras noticias de Urgente24
Tras ser líder mundial en producción de limón, Argentina lo importa de Chile, Egipto y México
Españolas tiemblan con precios de Zara Argentina: 3 a 6 veces más caros que Europa
El dólar gana protagonismo (y preocupación) entre los operadores del mercado
Mar del Plata con ocupación del 70% y estadías promedio de apenas 4 o 5 días