Al momento de la publicación de esta nota, el Brent está en US$119.76, por debajo de los US$120,30 que marcó más temprano. Por su parte, el WTI cotiza a US$108, un aumento de 8,07% en un día, y acarrea una suba de 61,26% desde el inicio del conflicto.
En ese contexto, el mercado energético refleja un desequilibrio creciente entre oferta y demanda, donde cualquier interrupción adicional puede generar saltos abruptos en los precios.
La dinámica reciente también muestra cómo las expectativas juegan un rol central. Informes sobre caídas en inventarios y decisiones políticas —como la continuidad de bloqueos o sanciones— amplifican los movimientos del mercado. Ya se ha visto como discursos del presidente Trump hacen subir o bajar los precios de los futuros sin necesidad de tomar medidas concretas.
El impacto del conflicto en otros mercados
En paralelo, la incertidumbre impacta en otros activos: las bolsas internacionales muestran mayor volatilidad, mientras que los bonos reflejan temores inflacionarios.
El impacto económico trasciende al sector energético. Un petróleo por encima de los US$100 —y más aún cercano a US$120— tiene efectos directos sobre la inflación global, encareciendo el transporte, la producción industrial y los alimentos.
Para economías emergentes, como las de América Latina, el escenario es particularmente desafiante: si bien algunos países exportadores pueden beneficiarse por mayores ingresos, el aumento de costos energéticos presiona sobre la inflación y complica la estabilidad macroeconómica.
La problemática de las tasas de interés y la actividad económica
En este contexto, los bancos centrales enfrentan un dilema complejo. Por un lado, deben contener la inflación derivada del encarecimiento energético; por otro, evitan frenar en exceso la actividad económica en un escenario global ya debilitado. La política monetaria, por tanto, queda condicionada por factores exógenos difíciles de controlar.
En ese sentido, hoy la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió mantener el nivel de tipos de tasas en 3,5%-3,75%, al igual que el mes pasado, en un esfuerzo por disminuir las presiones inflacionarias, aun al costo de que caiga la actividad económica.
Así, el mercado petrolero vuelve a posicionarse en el centro de la escena global, recordando que, en un mundo aún dependiente de los hidrocarburos, la geopolítica sigue siendo un factor determinante para la economía internacional.
Otras noticias de Urgente24
Mario Pergolini contra las cuerdas: El polémico segmento que hizo arder las redes
Real Brokerage compra RE/MAX en una mega fusión inmobiliaria de US$880 millones
Luis Caputo acelera privatizaciones y Milei piensa en el portaaviones
América TV bajo fuego por los dichos de este conductor: "Si un hombre te lleva a tu casa, estás..."
Copa Libertadores: Cruzeiro 1-0 Boca, el "Xeneize" cayó en Brasil