En enero de 2025, Rentas emitió los impuestos provinciales anuales que llegaron con fuertes aumentos a manos de los contribuyentes. Empujados por el RIPTE, los incrementos incluso superaron a la inflación acumulada durante el 2024 generando gran fastidio entre los vecinos cordobeses y provocando la crítica de la oposición local.
“Los que enfrentan dificultades económicas pueden acceder a las exenciones. En Córdoba el que no puede tiene un plan de eximición, así que aquel que no pueda, lo difiere hasta que pueda”, explicó Llaryora sobre la política de ejecución. Así, el gobernador se plantó en la posición de no retroceder a nivel fiscal a pesar del descontento de un sector aliado como el agro.
Además, la postura del Gobierno provincial se mantendría a pesar de las críticas nacionales a las provincias por el incremento impositivo local. En ese orden, fue el ministro de Economía, Luis Caputo, quien apuntó contra los gobernadores, quienes previamente habían exigido a Nación la caída total de las retenciones como medida de alivio para los productores.