Y es que no hay intención por parte del gobierno nacional por corregir ninguno de los desequilibrios macroeconómicos severos que tiene el país, aún peor, al momento de tratar la ley de presupuesto, añadieron gastos por miles de millones de pesos sin siquiera explicar de dónde sacarían el dinero para financiarlo siendo que el presupuesto ya era deficitario, y necesitaba de 12 mil millones de dólares para cubrir el rojo fiscal. Entonces, ¿a qué apuesta el gobierno nacional? Por lo pronto, a lo único que se apuesta es a patear la deuda hacia delante. Lo interesante, es que las obligaciones de pago inician en 2024, primer año del segundo término presidencial de Alberto Fernández de volver a ser elegido, ¿pero cómo habrían él y su gobierno de pagar la deuda? Una pregunta sin respuesta. Pero surge otra suspicacia, y es que de no ser relectos en 2023, para el año 2024 habrá otro gobierno con otro color político, que deberá de hacerse cargo de un total anual de deuda a pagar hasta 2034 de 18 mil millones de dólares por año, tal como lo hemos comunicado en Urgente24 hace algunas semanas.
En definitiva, el acuerdo con el FMI y lo que prometa el gobierno nacional es irrelevante. Patear hacia delante los pagos de la deuda no solucionaran ninguno de los problemas estructurales que sufre el país, y sin tales soluciones, no podrán crearse los empleos necesarios y bien remunerados para reducir no sólo el desempleo sino también la pobreza en el mediano y largo plazo. Argentina necesita reformas estructurales que ataquen el enorme impacto que le genera a la economía un estado deficitario, sobredimensionado, que pone trabas a la producción y sólo se ocupa de licuar salarios y espantar inversiones. No es casualidad que hoy Argentina tenga su presión impositiva más alta de la historia, el tamaño de estado más alto de la historia, y la pobreza estructural llegue casi a los niveles del 40% de la población, en el cual el segmento más comprometido y damnificado sean los niños y adolescentes de 0 a 17 años de edad, los cuales el 65% de ellos viven bajo el nivel de pobreza. Argentina ha hecho todo mal, y hacia futuro, sólo promete profundizar sus malas decisiones políticas y económicas.