Mientras tanto, el Gobierno K parece comprometido a seguir estirando una eventual devaluación que podría sacar de mercado al dólar blue y terminar con la brecha cambiaria que está afectando a la productividad nacional. De hecho, empresas en Córdoba ya denunciaron a la prensa estar sufriendo los efectos de esta diferencia entre el dólar oficial y el paralelo.
En Córdoba, particularmente, la expectativa es mayor ya que la cotización se ha venido marcando muy por encima que en la Capital Federal y alrededores. Cabe recordar que la provincia sufre los efectos del traslado del dinero en efectivo y la escasez de moneda, que hace que las cuevas y casas de cambio vendan el paralelo aún más caro (hasta $4 pesos).
Con todo por definirse, el dólar blue parece estar en el ojo de la tormenta. Luego de una fuerte suba y una bajada igual de estrepitosa, su movimiento es poco predecible, aunque no por mucho tiempo.