“Los egresos son muy superiores entonces hay un gran déficit fiscal. Entonces, ¿Cómo se financia el déficit fiscal?, con emisión monetaria. La emisión monetaria se convierte en deuda y ese es un círculo vicioso. Estamos dentro de un círculo vicioso que es peligroso. Con las políticas actuales no tiene salida”, advirtió el economista.
En cuanto al endeudamiento del país, Sánchez Arnau opinó: “Hay una gran deuda externa, la mayor parte ha sido refinanciada. El gobierno ha tirado hacia el 2024 la mayor parte de los vencimientos. Hay una deuda muy grande con el FMI, con el Club de Paris, con los organismos financieros internacionales y la mayor parte de esa deuda no es fácilmente renegociable”.
Y propuso: “Se podría pagar una pequeña parte con el excedente de divisas que va a tener el gobierno gracias al fuerte aumento de las commodities, hoy la soja esta a 530 dólares la tonelada”.
“La única solución que tiene el gobierno para solucionar la deuda es un acuerdo de facilidades extendidas, ahora, ese acuerdo requiere tomar medidas que el gobierno no quiere tomar. Lo obligaría a ajustar el gasto publico, a terminar con el desmesurado déficit de las empresas publicas, a poner orden en las cuentas con las provincias y, sobretodo, lo obligaría a revisar los grandes causantes de todo este descalabro que tenemos, que es la política impositiva, que es el sistema laboral totalmente contrario a la creación de empleo y revisar el sistema provisional”, añadió el diplomático.
“El gobierno ha manejado tan mal la deuda que hoy el riesgo país es mas alto que antes de la renegociación de la deuda”, sentenció.
Sobre la pobreza, Sánchez Arnau reflexionó: “Argentina es un país rico con un pueblo pobre, según las cifras que acaba de publicar el Indec sobre pobreza en la Argentina, en los 31 centros urbanos que constituyen el 76 % de la población de la Argentina hay 12 millones de pobres y hay 3 millones de indigentes. Esto es increíble en un país con la riqueza natural y humana como el nuestro”.
“Esto se soluciona saliendo de todas estas políticas estatistas, generadoras de pobreza, llenas de intervención, que matan la capacidad de iniciativa y alejan la inversión nacional y extranjera, políticas que han hecho que haya entre 150 y 200 mil millones de dólares de argentinos abajo del colchón o afuera del país. Hemos expulsado el capital argentino. En lugar de abrir las puertas a nuestro propio país al capital argentino, así como tampoco el extranjero. Y sin capital no hay trabajo”, concluyó al respecto.
En cuanto al gasto y los impuestos, el diplomático advirtió que “hemos creado un sistema impositivo atroz, genera intervención estatal por todos lados y mantener empresas publicas que nos cuestan mucho. El déficit de las empresas públicas es de 14.500 millones de pesos mensuales”.
“El tema de los planes sociales es muy grave. El año pasado se perdieron 746 mil empleos, además, dejaron de buscar empleo medio millón de personas. ¿Por qué dejaron de budcar empleo? Primero porque hay un gran deterioro del salario real. En los últimos 3 años dicho deterioro ha sido de 17 puntos”, destacó.
“Además, la gente no encuentra empleo, porque hemos dejado de crear empleo. Porque no hay inversión, y no hay inversión por estas políticas absurdas que estamos llevando adelante. Y finalmente, porque hay un desanimo general y la gente prefiere vivir de un plancito, que no es vivir, es sobrevivir. Planes que por otra parte ya no alcanzan para sacar a la gente de la pobreza. Porque a medida que la inflación avanza, el limite para poder escapar de la pobreza esta cada vez mas alto”, prosiguió.
En esa línea, el economista resumió: “¿Cómo puede haber tanta pobreza siendo un país tan rico? Porque no hay trabajo, no hay empleo y porque hay mucha inflación”.
“La pobreza es hija de la falta de empleo y de la inflación. La inflación es el más injusto de los impuestos y la inflación solo se puede bajar conteniendo todos aquellos elementos del gasto público que no sean imprescindibles y eso significa mucha menor intervención estatal y abrir la puerta para que toda la plata que esta debajo de los colchones o afuera del país pueda convertirse en inversión. Sin inversión no hay empleo y sin empleo hay pobreza”, puntualizó.
“A mayor intervención del estado menos libertad y cuando menos libertad hay, menos emprendimiento hay”, finalizó.