Según el informe, la baja en los números se explica por la contracción de asalariados privados (294.600) y, en menor medida, por la reducción de monotributistas (88.800) y autónomos (24.100). El total de 294.600 asalariados privados que perdieron su empleo equivale a una baja interanual del 4,5%.
La cifra no solo se explica por despidos -a pesar de la prohibición oficial- sino por vacantes en las dotaciones de personal de las empresas que no son reemplazadas por la crisis.
Solo en el sector privado fueron 224 mil. A fines de febrero, sin efecto del parate económico, había poco más de 6 millones de empleados privados. Hacia mayo, según la cartera laboral, esa cifra descendió hasta 5,8 millones.
No obstante, desde el ministerio del Trabajo añadieron que hay "señales de una incipiente estabilización", y en esa línea destacaron que, si bien en mayo se perdieron 6 mil puestos en el sector privado -equivalente al 0,1%-, en abril esa caída había llegado al 1,7%.
"En mayo y junio, se advierten señales de una incipiente estabilización del trabajo asalariado registrado en empresas privadas", dice el informe oficial.
A su vez, aclaran: "Hasta el momento y con la información disponible, se observa que la contracción del empleo asalariado privado en la Argentina desde la irrupción de la pandemia es bastante menor al verificado en otros países del mundo".
Y en ese sentido explicaron: Entre febrero y mayo la caída del empleo asalariado registrado del sector privado fue del 19,2% en Canadá, de 13,8% en EEUU, de 12,2% en Chile y de 7,5% en Brasil. En la Argentina esa cifra fue de 2,5%.
Asimismo, explicaron que en mayo, los salarios que perciben los trabajadores registrados dependientes en empresas privadas muestran una pérdida de 4% en la comparación interanual.
Por otro lado, el informe detalló que las caídas más pronunciadas se registraron en construcción (1,9%), minas y canteras (0,8%) y enseñanza (-0,7%), en la medición intermensual.
Respecto a los trabajadores independientes (monotributistas), la pérdida de empleo ascendió a 127 mil. Entre los empleados de casas particulares -que en un 97% son mujeres- hubo casi 26.000 puestos de trabajo menos.