Un FD de la subzona de Naturgy, por ejemplo, pagaba hasta ahora un cargo fijo para acceder al servicio de $26.943,86. Desde el martes pasado (2 de junio), cuando los nuevos cuadros se publicaron en el '', debe abonar $52.382,12; un 94% más.
A su vez, empezaron a pagar $0,95 por cada m3 consumido en concepto de cargo variable (+93%) y un cargo de reserva (de capacidad) de $32,40 por m3/día. Por este último, pagaba hasta el 1º de junio (último día vigente de los cuadros viejos) $16,66. Es decir, 95% menos.
En definitiva, los tres cargos que definen las tarifa de distribución que pagan las mayores industrias y establecimientos del país prácticamente duplicaron su valor con las nuevas tarifas de distribución que definió el interventor del Enargas, Federico Bernal.
Según los números oficiales que publica el ente regulador, a nivel nacional existen 4100 grandes usuarios que están alcanzados por estas subas. Son los usuarios FD, ID (interrumpibles), IT y FT que en la estadística del Enaras estuvieron históricamente agrupados en una sola categoría: "Por cuenta de terceros".
Lo llamativo es la diferencia de criterios empleada por el gobierno para recomponer uno y otro tipo de usuarios. Mientras que la decisión para los hogares fue aplicar una suba del VAD del 10-20%, es decir, apenas la mitad que la inflación prevista en el Presupuesto 2021 (+29%), para el caso de las industrias y grandes usuarios la actualización de las tarifas de las distribuidoras triplica la inflación proyectada por el gobierno.
"No existe ninguna lógica tarifaria para balancear los aumentos de esa manera. ¿Cómo se justifique que un hogar de Recoleta, Palermo o Belgrano reciba un suba del VAD del 10%, mientras que a una industria, que está tratando de capear la crisis y seguir produciendo, aplicarle una suba de casi el 100%? Ni siquiera tiene sentido buscarle una razonabilidad técnica a la pregunta, por más que el gas no impacte tan significativamente en la estructura general de costos. Es sólo política en un año electoral", cuestionó el presidente de una industria alimenticia del Gran Rosario, que ya trasladó su preocupación en la Unión Industrial de Santa Fe, según publicó el sitio ''.
"La Secretaría de Comercio (que dirige Paula Español) se preocupa por la inflación, pero después el Enargas nos pega con un aumento del 90% en las tarifas. No es consistente la medida", agregó.
Pero para conocer el impacto final sobre las facturas habrá que esperar hasta fines de julio o agosto, cuando empiecen a llegar las primeras facturas con las nuevas tarifas.