Ádemás de evitar pensar en cuáles serán las próximas compañías a expropiar por utilidad pública, bajo el argumento de la "soberanía alimentaría", que en el mercado sostienen que, en este sector, "siempre estuvo garantizada".
"La empresa Vicentín se encuentra en concurso preventivo y se hizo público el interés de varias empresas para adquirir sus bienes en estos últimos meses", comentó Andrés Alcaraz, Gerente de Comunicación de CIARA (Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina) y CEC (Centro Exportador de Cereales), según publicó hoy el sitio 'Agrofy News'.
Alcaraz destacó que la industria de molienda de soja es el principal sector exportador de la Argentina y siempre garantizó la seguridad alimentaria nacional. Una industria que "luchó continuamente para mantener mercados abiertos y generar empleo genuino e ingresar divisas para el país".
"La soberanía alimentaria en este sector siempre estuvo garantizada, dado que la producción de soja y girasol la realizan más de 77 mil productores agropecuarios argentinos", destaca el sector.
En este sentido, consideran que es importante que la futura empresa estatal sea parte de las mismas reglas de juego y tenga igualdad de condiciones con las demás empresas.
Según adelantan, la industria aceitera buscará articular con esta nueva empresa que se constituye una articulación positiva para lograr mayor capacidad de producción y exportación de productos transformados, "defendiendo el empleo argentino y luchando contra la primarización de las exportaciones".
"La industria aceitera está sufriendo de una alta carga tributaria en el país y la nueva empresa estatal podrá colaborar en lograr revertir esta situación, para que toda la cadena de valor nacional pueda tener un crecimiento sostenible", concluyeron desde el sector según el mencionado sitio.
¿O podrá suceder que se den condiciones preferenciales para la nueva compañía de un sector en el que el manejo de divisas es hipercontrolado? ¿Seguirá siéndolo para todas igual?
En este contexto es razonable que se presenten dudas como la existencia de reglas de juego similares para todas la empresas del sector. La igualdad de condiciones amenaza en convertirse en el próximo reclamo.