"Estas mismas empresas que entre enero y octubre del año 2020 duplicaron su facturación en pesos gracias a la devaluación y al importante incremento del precio internacional de la soja, son las mismas que llevaron una y otra vez la negociación paritaria al fracaso, mientras se continúa deteriorando el salario de los trabajadores", explicaron.
"Como ya hemos señalado, es cada vez más evidente que las cámaras patronales en ningún momento han tenido voluntad de negociar y muy por el contrario, han buscado empujar al conflicto a todas las organizaciones gremiales del sector para generar las condiciones sectoriales que, como cortina de humo, les permitan justificar la baja liquidación de divisas con las que aportan a la embestida devaluatoria contra el peso argentino y contra el gobierno nacional, de igual manera que buscan continuar presionando por nuevas medidas en beneficio de los intereses empresarios", sentenciaron.
Justamente la amenaza del freno al ingreso de divisas que implica un paro de tiempo indeterminado -aun los gremios no pusieron fecha para el levantamiento de la medida de fuerza- pone en vilo al Gobierno nacional y es algo que eventualmente las cámaras empresarias ya le reprochan a los gremios.
En un comunicado dado a conocer públicamente en las últimas horas, CIARA advirtió que las demandas "desmesuradas de los gremios paralizan el ingreso de dólares al país", cuando el Gobierno "los necesita más que nunca para fortalecer sus reservas y así garantizar el normal funcionamiento la economía nacional".
"Las medidas de fuerza de los gremios afectan a todos los puertos y plantas aceiteras en el país lo que pone en riesgo la producción para consumo interno así como la exportación clave del país (la harina de soja es el primer producto argentino de venta al exterior) pero los paros e interrupciones de actividad solo perjudican al sector en su conjunto, que reduce los ingresos para todos, y además le hacer perder a la Argentina su participación en el mercado mundial", añade el descargo.
Según lo consignado en el comunicado, " las empresas del sector agrupadas en CIARA se terminarían endeudando por más de mil millones de pesos si la demanda fuera concedida".
Entre las pretensiones gremiales, se encuentra la del aumento de un 176% del bono anual: “No existe registro alguno de un pedido similar en ninguna actividad económica en la historia del país”, indica la CIARA.
A comienzos de la pandemia del coronavirus, la industria otorgó un incremento salarial del 25% para ser revisado una vez que la inflación medida por el INDEC superara ese porcentaje. Los sindicatos aceptaron ese criterio pero "cuando se abrieron las revisiones pusieron sobre la mesa nuevas demandas, con datos de inflación irreales, y pedidos de bonos especiales extravagantes, superiores al 176%".
“La propuesta empresarial atiende plenamente la inflación estimada para el año y brinda garantías reales y constitucionales, para que ningún trabajador pierda poder adquisitivo. Por eso, hacemos un llamamiento a la comunidad aceitera a mantener sus actividades normalmente; la realidad nacional nos impone la necesidad de seguir trabajando día a día,” expresó Gustavo Idígoras, presidente de CIARA.
El salario conformado mensual del empleado aceitero es actualmente superior a los 100 mil pesos para los recién ingresados, considerando los adicionales más usuales en el sector.
“La agroindustria exportadora siempre garantizará que no haya pérdida de salario en relación con la inflación para ningún trabajador del complejo agroexportador -dijo Idígoras- pero es inaceptable que algunos sindicalistas presionen por bonos impagables, absolutamente desconectados de la realidad nacional.”
Asimismo, en relación con las expresiones de los sindicalistas, CIARA reiteró que no existe intención alguna de condicionar a los gremios ni al Gobierno a tomar medidas en beneficio de la industria sino todo lo contrario.
“Se insta a los gremios aceiteros a aceptar la propuesta de CIARA que garantiza que ningún trabajador pierda derechos ni salario. Cerremos ahora las paritarias y permitamos a toda la comunidad aceitera tener asegurado sus salarios hasta agosto del 2021 sin sobresaltos,” expresó Idígoras.
Para concluir, el presidente de CIARA consideró que “toda medida de fuerza contra los puertos es hoy una acción contra el país (...) Pretendemos que ambos gremios vuelvan a la mesa de negociación, con un reclamo realista; no es el momento de hipotecar el futuro con demandas imposibles”.