arranca el comunicado.
Y añade: "La decisión no fue fácil para una empresa familiar con más de 110 años de existencia, que junto al país superó innumerables crisis económicas y financieras, tal vez la más fuerte y no tan distante fue la de 2001/2002, que llevo al país, a su gente y a sus empresas a una situación de gravedad extrema".
"Lamentablemente en el año 2018, con la devaluación de abril y sus múltiples efectos, ese largo período de crecimiento se transformó en el inicio de una gran crisis que nos termina llevando, y después de mucha lucha y esfuerzo, a la comentada presentación en concurso de acreedores", agregó el comunicado.
Además, explicaron que entró en su mayor crisis con la llegada de la pandemia, es decir, el año pasado, y en ese sentido alegaron:
"Ese deterioro económico-financiero se aceleró llegando a una situación extrema a mediados de marzo de 2020, unos días antes de la cuarentena obligatoria declarada por el gobierno, el 19 de marzo, nos vimos obligados a cerrar todas las sucursales, (algunas habían sido cerradas unos días antes por las autoridades locales), por la pandemia del Covid 19, esto nos puso en una situación dramática", afirmó el comunicado de la empresa Ribeiro.
"La presentación en concurso de acreedores, no es el fin, sino por el contrario un mecanismo que nos da la ley para reordenar la compañía y continuar la búsqueda de inversores y financiamiento que nos permitan volver a tener una compañía operativamente rentable y que de esta manera pueda cumplir con todos los acreedores en el tiempo que se requiera y conservar la mayor fuente de trabajo posible", cerró el comunicado.
Según trascendió, Ribeiro (fundada hace 110 años en San Luis) llegó a contar con más de 1.900 empleados y más de 80 sucursales, pero actualmente, atraviesa una de sus peores crisis e incluso, hay cientos de empleados sin cobrar.