"La empresa tuvo ganancias exorbitantes y no invirtió nada. Los aumentos considerables de sus tarifas no se reflejaron en una mejor calidad del servicio; la energía se sigue cortando, lo que muestra que la Revisión Tarifaria Integral (RTI) estuvo mal hecha", justificaron a El Cronista Comercial.
El problema es que al kirchnerismo no se le ocurre otra solución que expropiar. Pero esta vez intentan hacerlo de manera prolija presentando encuestas que apoyen la medida. En las últimas horas circularon porcentajes cercanos al 65% entre quienes estarían de acuerdo con la medida.
En la Casa Rosada, a su vez, analizan si esto es conveniente. El problema no sólo es el perfil expropiador que teminaría de consolidar el gobierno del FDT sino también el costo político que le generarían los cortes de luz de ahora en más a la figura presidencial. No es lo mismo que los vecinos realicen protestas o cacerolazos contra Edesur a que lo hagan contra la Casa Rosada.
Todo esto mientras el presidente Alberto Fernández prepara el discurso que luego expuso ayer en el Council of Americas en el que invitó a empresarios a invertir en el país, prometiendo bajar el gasto e ir al equilibrio fiscal, mantener un tipo de cambio competitivo, eliminar el cepo en un futuro cuando las incertidumbres se despejen y renegociar la deuda.