En las últimas horas, trascendió que la implementación del nuevo piso en $ 150 mil será retroactivo a enero 2021, por lo tanto, será reintegrado tan pronto la iniciativa se convierta en ley.
Además, la norma eximirá el pago del tributo a los aguinaldos para salarios que no superen el nuevo piso.
Todo forma parte del plan de “alivio fiscal” que pretende ofrecer el oficialismo en un año donde se espera un 50% de inflación anual y tiene el condimento adicional de las elecciones legislativas, donde la cuestión económica pesa mucho entre los votantes.
Sobre la retroactividad del nuevo piso, lo deducido por el impuesto en los primeros tres meses del año será reintegrado en el salario del mes de abril.
De esa manera, los más de 1 millón 200 mil contribuyentes que dejarán de pagar el tributo, contarán con el beneficio extra de contar en su bolsillo con la devolución de aquello que hayan pagado en los meses de enero, febrero y marzo.
Pero hay otra medida que impacta sobre la fuerza de compra del asalariado, y está vinculada directamente con el Sueldo Anual complementario (SAC), comúnmente denominado aguinaldo, ya que el proyecto de Massa incorpora la eximición del pago del tributo a los aguinaldos en base en sueldos que ascienden hasta $150 mil.
Con este nuevo beneficio, el total de los trabajadores y jubilados que dejarán de pagar el impuesto, serán beneficiados, además, con la exención del SAC de manera expresa en la ley.
Para que estás medidas puedan ser parte del proyecto, resultaron vitales las reuniones mantenidas por el presidente de la Cámara de Diputados con los referentes de la CGT y legisladores de extracción sindical, quienes acercaron distintas propuestas en este sentido.
Asimismo, los mencionados beneficios ya han sido validados con el Ministerio de Economía y la AFIP.
"El Congreso tiene la oportunidad de mostrar qué rápido y bien resuelve una demanda histórica de trabajadores y clase media desde que nació la tablita de Machinea. Este es el recorte más fuerte del impuesto a las ganancias a los trabajadores. Cumplimos la palabra empeñada", afirmó Massa.
Cabe señalar que con estas medidas, el Estado generará un impacto positivo en los bolsillos de los trabajadores y jubilados de $ 10.000 millones durante abril que se volcarán de manera directa al consumo.
"Este alivio fiscal que se está impulsando para trabajadores y jubilados, que implicará una esfuerzo presupuestario para el Estado, se va a compensar por la mayor recaudación que generará el consumo adicional", dijeron desde el equipo de asesores del titular de la Cámara baja.
"La suba del mínimo no imponible, más la retroactividad a enero y la exención del medio aguinaldo, impactarán de manera positiva en el bolsillo de trabajadores y jubilados", concluyeron.