"En lo inmediato esta medidas se tienen que entender, por eso seguramente hay cierta ansiedad y nosotros buscamos disipar las dudas. En los primeros meses esperamos que frene el drenaje de reservas, luego, más adelante, buscamos que se empiecen a acumular reservas”, señaló el ministro de Economía.
"El objetivo, para empezar, es dejar de perder reservas, para luego acumular y una vez que la Argentina tenga un frente fortalecido, ahí si buscaremos transitar hacia otro esquema de regulación de la cuenta de capital”, precisó Guzmán.
En la continuidad de la entrevista, Guzmán indicó que "la estabilidad cambiaria es un activo para toda la economía”, al tiempo que explicó que “lo que nosotros dijimos es que prohibir el dólar ahorro no es la solución, eso era una medida para aguantar, eso era ir a encarar un solo problema de forma aislada; este Gobierno quiere encarar el problema de manera integral”.
En ese sentido, Guzmán proyectó que “en los próximos meses se deberá frenar el drenaje de reservas”. Y profundizó: “Es muy importante para la Argentina tener un mercado de financiamiento en pesos, a fines de que la economía no quede expuesta en la balanza de pagos”.
“El Banco Central tiene que velar por la estabilidad cambiaria y estaba enfrentando problemas en el frente de las reservas internacionales, por razones de demanda y por razones de oferta”, agregó.
“Por razones de demanda enfrentaba la pérdida de reservas por dólar ahorro y por el hecho de que las empresas que tienen una deuda financiera en dolares, que creció brutalmente, no tenían incentivo a refinanciar esas deudas en dolares tomando prestado dólares”, explicó.
Las medidas
Las mismas fueron anunciadas ayer 15/9 por el presidente del Banco Central, Miguel Pesce. Entre las regulaciones cambiarias aparece la imposición del anticipo del 35% de impuesto a la Ganancias o a Bienes Personales para la compra del dólar ahorro y además que los gastos con tarjeta en moneda extranjera sean computados en el cupo de hasta US$ 200 mensuales.
Las medidas también incluyen límites en la compra de dólares por parte de las empresas para cancelar deudas, mayores exigencias para la apertura de cajas de ahorro en moneda extranjera y facilidades para vender dólares por pesos a través de operaciones en el mercado de bonos y acciones.