En abril, primer mes completo del "aislamiento social, preventivo y obligatorio" dispuesto por el Gobierno, la facturación de los shopping se desplomaron 98,6% en relación al mismo mes del año pasado.
En los supermercados, la facturación en los mismos términos llegó a 75.035,1 millones de pesos, es decir 51,1% más que doce meses atrás. En tanto, en la medición a precios constantes, durante abril, sumaron $23.145,8 millones, con un leve aumento de 0,2% respecto a abril de 2019.
En los autoservicios mayoristas, las ventas fueron de 12.184 millones con un aumento interanual del 50,2% para abril.
Otro cambio producto del coronavirus fue la modalidad de compra. Mientras que el consumo presencial creció 46,6%, por debajo del promedio, las ventas online se dispararon 370,9%. Aun así, estas representaron apenas el 4,3% del total.
Pero pese a que las empresas de supermercados se mantienen a flote, siguieron recortando personal. En abril, destruyeron el 0,2% de los puestos de trabajo no jerárquicos respecto de marzo y el 2,2% interanual. Además, en una encuesta realizada por el Indec a fines de mayo, el 12,5% adelantó que preveía reducir la cantidad de empleados.
Tampoco se frenó el impulso remarcador en un contexto de desaceleración inflacionaria, que llevó al IPC a marcar 1,5% en abril y mayo: en el mismo sondeo, el 62,5% de las firmas adelantó que habría aumentos de precios este mes, mientras que el resto esperaba mantenerlos. El mes anterior eran menos las empresas que preveían subas, el 58,8%.