El papel será puesto a disposición del adjudicatario "en ciudad a determinar en Alemania" y el traslado estará a cargo de esa firma, con un plan de seguridad pertinente. Las tintas serán enviadas al puerto o aeropuerto del país adjudicatario.
Según lanacion.com, que publica el pliego, fuentes al tanto de las negociaciones sostienen que, por otro lado, está casi cerrada una importación de billetes de $1000 desde Brasil. También hubo conversaciones con la Casa de Moneda y Timbre de España.
Si bien el documento le da prioridad a las empresas de origen nacional por la Ley de Compre Argentino, que busca impulsar la industria nacional a través de las compras públicas, lo cierto es que no hay empresas en el país que tengan capacidad de proveer esta cantidad de billetes en tan corto plazo, por lo que se anticipa que las adjudicatarias serán empresas extranjeras.
Tal como informó semanas atrás Urgente24, tanto en la sede central de la Casa de la Moneda del barrio porteño de Retiro como en la exCiccone Calcográfica -ubicada en el límite entre Don Torcuato y José León Suárez, Provincia de Buenos Aires- se organizaron 3 turnos de 8 horas cada uno para imprimir billetes sin parar las 24 horas.
La insuficiencia de billetes de máxima denominación genera una serie de trastornos logísticos, dado que el déficit debe ser cubierto con divisas de menor rango, lo que implica recargar con mayor regularidad los cajeros, provocando extensas colas que se prolongarían por horas (situación que ya se ve en algunos rincones del conurbano bonaerense).
Una solución sería imprimir billetes de nominaciones superiores a la de $1.000. En el inicio de su gestión, el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, había anticipado que se crearían divisas de mayor valor. Incluso trascendió un modelo de billete de $5.000 con los imágenes del exministro peronista Ramón Carrillo (que suscitó polémica) y Cecilia Grierson, la primera médica mujer recibida en la Argentina.
Sin embargo, la impresión de ese billete fue descartada por Alberto Fernández. "Fue una idea que circuló, pero no lo vamos a hacer", dijo el Presidente. No obstante, un artículo del diario La Nación publicado en mayo advirtió que a pesar de esa negativa, el BCRA tenía previsto poner a disposición 20 millones de billetes en junio, 60 millones en julio, la misma cantidad en agosto y otros 60 millones en septiembre.
Al menos durante el mes pasado y en lo que va de julio no ha habido novedades al respecto.
Es que las idas y vueltas corresponderían a cuestiones políticas. Imprimir un billete de $5.000 implicaría 'blanquear' cómo la inflación ha erosionado el poder adquisitivo de los argentinos y que es una variable que el Ejecutivo aún no logra dominar. Cabe recordar que ese fue un sello distintivo de la gestión de Cristina Fernández, hoy vicepresidente de la Nación.