"Xi Jinping fue claro y directo con Alberto Fernández, al momento de darle ayer una señal concreta sobre la situación macroeconómica de la Argentina. El presidente de la República Popular China, en conversación telefónica con el jefe de Estado local, aunque sin entrar en detalles, le dio vía libre para el uso del “swap” acordado entre los bancos centrales de ambos países. Incluso liberó su renovación automática si a 12 meses de su habilitación, Argentina no puede cumplir con su pago. Además, mientras se utilice el préstamo, no habrá necesidad de atarlo al comercio exterior entre ambos estados o al pago a proveedores chinos en obras públicas locales; tal el motivo de origen del crédito contable entre el país oriental y Argentina.
Con esta novedad transmitida por Xi Jinping, dependerá del Gobierno si se habilita o no; y el monto de dicha ejecución. Si se sigue la teoría del presidente del Banco Central, Miguel Pesce, su uso se dará sólo ante una necesidad extrema; y con la certeza que el mercado cambiario entenderá que se aplica ante la llegada próxima de buenas noticias que ameriten tomar esa decisión. De otra manera, entienden en el gabinete económico, disponer de todo o parte del depósito por unos u$s18.600 millones para controlar el mercado del dólar, agudizaría la crisis, alentando un 'golpe financiero destituyente del mercado especulador'".
A su vez, quedó en carpeta un viaje de Fernández a China para que la Argentina se incorpore oficialmente a la nueva Ruta de la Seda.
En tanto, siguen las conversaciones con las empresas agroexportadoras para que adelantar liquidaciones. Guzmán y Matías Kulfas (Desarrollo Productivo) preparan un paquetazo con baja de retenciones, beneficios impositivos y pago de compensaciones para los pequeños y medianos productores. "Quieren anunciarlo antes del encuentro con el FMI el martes (6/10)", enfatizó dicho medio.
Agrega Ámbito:
"Desde las firmas agroexportadoras hacen hincapié en la preocupante primarización de las exportaciones de la cadena sojera y por eso apelan a una rebaja primordilamente de los derechos de exportación para que ellos productos con valor agregado, es decir, aceite y harina. Según explican, la caída interanual de la molienda de soja en la Argentina alcanza el 22%, lo que implica US$2.500 millones menos de liquidación. En cambio, con alícuotas diferenciadas se podría lograr que la molienda pase de 38 a 44 millones.
El Gobierno, en tanto, busca un compromiso certero del sector exportador de que el campo comenzará a liquidar más, pero aquí entra en juego la voluntad del productor de vender su cosecha y eso abre otra instancia que el oficialismo está dispuesto a conquistar de la mano del proyecto que impulsa el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, para la reactivación de la agroindustria.
Entre las medidas que contempla este proyecto se incluye la posibilidad de que los productores descuenten de Ganancias un porcentaje de 120% de las facturas relacionadas a la compra de fertilizantes, y de 150% las que están relacionadas con seguros y semillas fiscalizadas. También se plantea un plan canje de maquinaria agrícola, vehículos e implementos, entre otros incentivos concretos que el campo viene pidiendo desde hace larga data y que incluso están entre los puntos que motoriza el CAA.
En paralelo también llegarían los muy demorados pagos de compensaciones a pequeños y medianos productores, establecidos en el Fondo de Compensación para el sector agrícola que prevé una devolución de derechos de exportación para explotaciones de menos de 1.000 toneladas de soja, que según cálculos oficiales serían unos 42.406 productores, equivalentes a un 74 % del total.
Ahora la promesa es no solo el desembolso de unos US$186 millones destinado para los pequeños y medianos productores sino un sistema mucho más aceitado de la cara a la próxima campaña.
De esta manera el Gobierno, lejos de la confrontación, busca de aliado al campo en esta nueva etapa de la economía que ya piensa en la pospandemia y un 2021 con índices de crecimiento, según se desprende de la Ley de Presupuesto que el ministro Guzmán envío al Congreso semanas atrás".