Las variaciones negativas de marzo fueron compensadas parcialmente por transferencias de utilidades del Banco Central (BCRA) por $80.000 millones, que provocaron que las rentas de la propiedad tuvieran un incremento interanual de 38,8%.
Por su parte, el gasto fue impulsado principalmente por las transferencias corrientes a provincias, que crecieron un 222% real, focalizadas en asistencia financiera y fondos para los hospitales. También influyó el aumento de 13,1% interanual de prestaciones sociales se explicó por el pago extraordinario de $3000 a los titulares de la AUH y la ampliación del programa de Políticas Alimentarias. Esto respondió a desembolsos de respaldo generado como contrapartida de la pandemia del coronavirus.
"El comportamiento e los recursos estuvo condicionado por la persistencia de un contexto macroeconómico adverso, caracterizado por la caída de la actividad económica, el consumo y el empleo", señaló el estudio, que analiza el devengado de ingresos y gastos de la administración nacional, de organismos descentralizados y de Seguridad Social, a diferencia de los informes de Hacienda que incluyen datos de las universidades nacionales, empresas públicas y otros entes públicos.
En el primer trimestre se devengó el 26,1% del presupuesto vigente, que se reforzó en $ 64.550 millones por la emergencia sanitaria.
Las principales partidas incrementadas fueron las prestaciones sociales ($ 38.165 millones), los gastos de funcionamiento ($13.847 millones) y las transferencias a provincias ($ 9697 millones). La administración nacional embolsó ingresos totales por $386.135 millones en marzo, de los cuales $165.047 millones provinieron de ingresos tributarios y $ 107.838 millones, de aportes y contribuciones de Seguridad Social.