De los datos aportados se puede concluir que la industria en el primer trimestre del año sufrió un retroceso de un 0,5% si se lo compara con el mismo periodo del 2019, y de un 1,1% en términos desestacionalizados y en la comparación con el cuarto trimestre del año pasado.
Desde FIEL, aseguran que en el informe correspondiente a la producción industrial de abril "se mostrará el impacto pleno de la cuarentena dado el freno completo de plantas en diversos sectores, la aplicación de guardias mínimas y la reducción de la actividad a la producción de insumos esenciales y ramas exceptuadas".
También destacan que el impacto entre las actividades será diverso, "con un mayor deterioro en la producción de durables y bienes de capital”.
"Aún cuando continúa siendo incierta la profundidad que alcanzará la caída de la producción industrial y el tiempo y la forma que tomará las recuperación, las perspectivas de corto plazo indican una mayor caída de la actividad en abril y una contracción industrial interanual de dos dígitos en el segundo trimestre", manifiesta la entidad.
El informe asimismo remarca que "por sectores, en el primer trimestre y en la comparación interanual, el ranking de crecimiento es liderado por la producción de insumos químicos y plásticos que registraba una mejora de 9,2% en el periodo".
Por encima del promedio de la industria, se ubican la producción de alimentos y bebidas, con una mejora de 3,2%, seguida de la refinación de petróleo con un aumento de 2,5%, la producción de insumos textiles, que avanza 1,5%, y la producción de papel y celulosa que retrocedió 0,1% en el período enero-marzo y en la comparación interanual.
Los restantes sectores mostraron un retroceso de la producción más marcado que el promedio comenzando la producción metalmecánica (-2,8%), y siguiendo por la siderurgia (-8,7%), los despachos de cigarrillos (-11,3%), la fabricación de automotores (-14,7%) y finalizando con la producción de minerales no metálicos (-21,5%)