Es que no se consiguió el período de gracia que se estaba reclamando, el precio de los bonos se acerca mucho a lo reclamado por los acreedores y prácticamente no habrá quita de capital.
Al aire de CNN Radio, Torres insistió en que "esto va a tener un costo político y a veces pienso que lo de Vicentín es una especie de víctima propiciatoria: para cubrir un acuerdo con los acreedores que se va a distanciar mucho de la oferta original, una expropiación parece bastante adecuada desde el punto de vista de acción política, pero en realidad es el guiño a la Izquierda que va a permitir al gobierno cerrar con los acreedores de alguna forma más o menos digna".
También hay que sumar que a Juntos por el Cambio le viene como anillo al dedo que la expropiación se transforme en un escándalo porque de esa forma tapa la millonaria deuda con el Banco Nación y las sospechas de financiación de campaña durante 2019.