Según Bour la peor parte se la lleva el sector privado. En ese sentido, señala que "durante un tiempo uno puede pedirle a los empleadores que paguen salarios. Aunque un pedacito de esos sueldos es abonado por el Estado, después el empleador tiene que pagar las cargas patronales y hasta las propias personas deben devolver el impuesto a las ganancias de ese pago que hace el Estado".
En diálogo con el portal Cadena 3, el jefe de FIEL reportó que "hubo 100 mil empleos privados menos en abril, probablemente una caída importante también en mayo, y hubo un desplome muy importante también en el sector informal donde los datos no los vamos a tener hasta dentro de algún tiempo”.
Con respecto hacia un eventual camino hacia la recuperación económica tras los estragos causados por la pandemia, Bour sostiene: "Primero es necesario volver a una normalidad”. "La vida requiere que la gente vuelva a salir a trabajar, a emplearse, con los riesgos que hay. Esa normalidad va a requerir adaptar las normas que uno tiene. Muchas actividades van a dejar de hacerse in sutu. Habrá que adaptar muchas cosas, inclusive, la legislación”.
Según las estimaciones que maneja FIEL, el impacto del desempleo en el área Metropolitana de Buenos Aires -donde las tasas de desempleo previas a la cuarentena estaban en el 10%- llegará al 14%, y en el interior habrá un impacto menos marcado. “Lo que veremos es un aumento en las diferencias de las tasas en el AMBA y en el resto del interior”, explicó.
Por último, aclaró que si bien el desempleo puede saltar, también puede reducirse si se logra normalizar la actividad económica”.