De acuerdo al portal Infobae, en el Gobierno tomaron como “un hecho natural” el pedido de los representantes del kirchnerismo, el sindicalismo y el sector militante para que, como marca el documento, “todos los esfuerzos se destinen a contrarrestar los enormes daños económicos y sociales” de la pandemia.
“Los planteos no van en contra de lo que pensamos nosotros, pero hay algunos puntos que son difíciles de cumplir”, aseguraron a dicho medio fuentes de Balcarce 50.
En tanto, en el ministerio de Economía la respuesta fue similar. No los sorprendió la misiva y entendieron el planteo. En el Gobierno no hay voluntad de generar tensión con idas y vueltas que expongan las diferentes posturas internas.
Y desde el despacho del ministro Martín Guzmán enumeraron 3 puntos clave que son difíciles de cumplir, siempre según Infobae:
> El primero es lograr que el Fondo Monetario Internacional (FMI) apoye la querella presentada por el gobierno nacional contra los funcionarios de la gestión de Juntos por el Cambio por la obtención del préstamo “stand by”.
> El segundo exigirle al FMI que brinde apoyo para continuar con las investigaciones para determinar si la deuda fue legítima o ilegítima y que colabore en encontrar lo que consideran que son “fondos fugados del país”.
> El tercero tiene que ver con el pedido de suspensión de los pagos por capital e intereses con el FMI y el Club de París, mientras se extienda la emergencia sanitaria.
Se trata de una señal clave para el FMI, Wall Street y la City Porteña. Tras la carta de más de 2.000 dirigentes oficialistas, Clarín tituló: En Washington advierten sobre el impacto de la carta que indica al Presidente cómo negociar con el FMI.
Según el diario, la proclama que lanzó este martes un grupo de personalidades identificadas con el kirchnerismo más duro, en la que piden al presidente Alberto Fernández que suspenda los pagos de la deuda por la pandemia y una serie de condiciones para negociar con el Fondo Monetario Internacional, tuvo impacto en Washington.
Ante una consulta del Clarín sobre el tema, el Fondo no quiso comentar al respecto. Pero expertos que siguen de cerca las tratativas argentinas con el FMI en Washington señalaron a esta corresponsal que el documento “socava la credibilidad” de un compromiso que pueda firmar el Gobierno y que es una “continuación del esmerilamiento” que un sector del kirchnerismo le hace al ministro Martín Guzmán, encargado de las negociaciones con el organismo. Muestra, además, que cualquier acuerdo que pueda alcanzarse puede ser "anulado" por "acciones internas del cristinismo".
“Es una declaración que ignora los costos que tendría caer en default con el mundo y que pone al desnudo las desinteligencias dentro del espacio político del propio gobierno”, dijo a Clarín Héctor Torres, ex director argentino ante el Fondo.