La llegada del Fondo Monetario Internacional y el reclamo de un plan económico obligó al presidente Alberto Fernández centralizar en Guzmán el manejo de la economía. Sus medidas de relajamiento del cepo siguen teniendo gusto a poco en la City Porteña y Wall Street, por lo que su primera semana no está siendo la mejor.
Tal como informó Urgente24, el contado con liquidación que se había estabilizado en torno a los $165 en las últimas 4 ruedas, trepó este martes hasta los $171,85, su marca más alta para un cierre. El dólar MEP, por su parte, superó por 1ra vez la barrera de los $160.
Todo esto luego de que anunciara el lunes (19/10) que se redujo de 5 a 3 días el "parking", la permanencia exigida antes de liquidar un bono, además de que se permitió a los no residentes adquirir divisas mediante ese mecanismo. También prometió la emisión de un bono por US$750 millones para que Pimco -y otros fondos- puedan cubrirse allí sin profundizar la inestabilidad cambiaria. El problema es que sería al 15%, una tasa descomunal en un mundo que está atravesando un período histórico por la baja de tasas.
Guzmán prometió al mercado ordenar el frente fiscal cuanto antes, ni bien la pandemia dé un respiro: "Cuando nos golpeó la pandemia, nos comprometimos a hacer todo lo necesario para cuidar a la gente, al trabajo y a las empresas. Lo hicimos entendiendo las consecuencias del enorme esfuerzo fiscal que ello implica, en una Argentina que había perdido el acceso al crédito.
Estamos haciendo lo que debemos hacer para cuidar a nuestro país. Hacia adelante, seguiremos implementando políticas para la recuperación económica, al mismo tiempo que pondremos las cuentas fiscales y externas en orden".
El economista Alejandro Bercovich disparó desde C5N: "La descoordinación en el equipo económico merece ser atendida cuanto antes" porque la herencia de Mauricio Macri fue muy dura y el efecto de la pandemia agravó la crisis.
"Anoche (19/10), Martín Guzmán hizo un anuncio que, la verdad, no pudo tener peor respuesta por parte de los mercados. Como aquel ministro de Alfonsín, parece haberles hablado con el corazón a una serie de financistas que le respondieron con el bolsillo", arremetió quien entrevistó la semana pasada al propio presidente Alberto Fernández.
"Hace falta un rumbo", dijo sin filtro.