"Es un shock a la oferta, a la posibilidad de producir y es un shock a la demanda, a la posibilidad de comprar lo que se produce porque la gente no puede ir a trabajar. Ahora esto ha ido cambiando y hemos ido adaptando la cuarentena, pero los primeros 45 días una buena parte de los trabajadores y las trabajadoras directamente no podían trasladarse. Por eso estamos hablando de un shock que no tiene precedentes en la economía mundial y en el capitalismo tal como lo conocemos. Esta situación de un shock tan fuerte que afecta a la oferta y a la demanda al mismo tiempo no ha estado presente", remató.
Respecto al tipo de cambio competitivo, Guzmán lo tildó como la base del plan económico: "Ciertamente la política fiscal y la política monetaria tienen que ser consistentes, y la cambiaria junto a ello. Nosotros a lo que apuntamos es a una política en la cual el tipo de cambio real ayude a la competitividad y Argentina va a necesitar eso. Veníamos con un esquema, vino el coronavirus y este esquema se va a adaptando, pero lo que está en el centro es mantener condiciones cambiarias que no dañen a la competitividad de Argentina".
Deuda argentina y su impacto global
El funcionario habló de un impacto global según el resultado de las negociaciones argentinas: "Efectivamente hay una tensión que es global, los problemas que hoy tiene que resolver nuestro país se generaron en la relación entre Argentina y sus acreedores, pero cuya resolución se enmarca en un contexto global bien complejo. Ha habido décadas, estamos hablando de la época de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, en el cual cambió la forma en que el mundo se organizó, cambió la globalización y los resultados han sido muy dispares. Ha habido problemas en cuanto a compartir lo que se distribuye, en cuanto a asegurar la estabilidad social y económica, muchísimas crisis e inestabilidad en muchos países del mundo, la forma en que producimos y lo que eso genera sobre el cambio climático y cómo eso afecta el futuro de la humanidad. Esa es la situación en la cual llega el coronavirus y de pronto hay muchos países que sufren sus consecuencias: les cae muy fuerte su actividad económica y tienen deudas a las que no pueden hacer frente. Es en ese contexto que Argentina tiene que resolver su crisis de deuda, entonces aquí se da esta situación en la cual lo que pase con Argentina va a tener consecuencias sobre cómo siga el resto. Por eso estamos buscando una forma bien colaborativa con nuestros acreedores para llegar a una solución positiva.
Hay múltiples variables al mismo tiempo que están jugando, hoy (NdeR: el reportaje fue el viernes a última hora de la tarde) di una charla en el Consejo de Relaciones Internacionales de Estados Unidos por videoconferencia y estaba buena parte de la comunidad política y de negocios de los Estados Unidos. Contaba algo que me decía un inversor muy sofisticado de los Estados Unidos sobre cómo él veía el caso argentino desde el otro lado. No es un acreedor sino alguien que ha estado en ese mundo y decía que esto es como un concepto de la Teoría del juego que se llama la paradoja del bazar. Imaginate que tenés un gran negocio y te ponen un negocio al lado y el primer negocio al lado no te quita ventas, no te hace nada; pero después te ponen otro negocio chiquito al lado y después otro y después otro y después otro. Entonces ahí ya te empezó a afectar a las ventas. Así que mientras el primer negocio chiquito de al lado no te haga nada igual te conviene hacer algo, si es que solo te importan tus ventas, para que no florezca porque si dejás eso empieza a complicarse todo el resto porque empiezan a florecer los demás. Él decía que esto es algo parecido, porque lo que Argentina está haciendo es muy razonable, es lo que está bien. Además es el Fondo Monetario Internacional el que dice que esto es lo que hay que hacer, esto es lo que es sostenible, esto es lo que le permitiría a la Argentina ponerse de pie y al mismo tiempo cumplir con sus acreedores. Pero si ellos te aceptan esto entonces van a estar generando un precedente para todo el resto y tal vez van a no tener el control. Lo que también me decía es que si hacen eso es irresponsable porque si van por esa lógica van a estar afectando a toda una clase de activos que son los activos de los soberanos emergentes y van a estar afectando la vida de cientos de millones de personas en un contexto muy delicado, crítico en la historia y de eso quizás no se vuelva. Nosotros somos optimistas y sabemos que estamos trabajando, buscando apelar a la colaboración entre todas las partes para que haya un acuerdo que sea sostenible".
Cómo nos ven desde el exterior
El ex titular del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, se mostró optimista respecto a la Argentina: "Me parece que Argentina tiene en sus manos las cartas que deberían permitirle renegociar su deuda en buenas condiciones. Tengo plena confianza en las autoridades del país para que puedan lograrlo".
En diálogo para el diario Perfil, Strauss-Kahn aconsejó al gobierno argentino "que sea completamente transparente" ya que "la desconfianza (de ambos lados) nubló en gran medida las relaciones entre Argentina y el FMI en el pasado".
En cuanto a la inflación que pudieran genera los bancos centrales del mundo por la alta emisión para amortiguar el impacto recesivo por el confinamiento, el ex ministro de Economía de Francia dijo que "el riesgo existe. Pero, por un lado, es moderado, y por otro, un poco de inflación no nos hará daño".
Sin embargo, hizo una salvedad sobre la Argentina: "Esto debe decirse con precaución al hablar de la situación argentina. Una pequeña inflación es una inflación del 2% o 3%, no una inflación de dos dígitos. Finalmente, en cualquier situación hay que elegir el mal menor".
"Hoy, el mayor riesgo, más allá del riesgo para la salud, es ver colapsar parte de nuestro aparato productivo. Frente a eso, el riesgo inflacionario a nivel global es un mal menor", profundizó.