La normativa prevé que el Estado Argentino únicamente puede recurrir a la construcción de buques fuera del país si presenta un informe fundado ante la Comisión Asesora de la Industria Naval. Este requisito no figuró en los pliegos licitatorios, según plantearon los demandantes.
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Una auditoría interna de la propia petrolera estatal cuestionaba el contrato.
Sucede que casi el 90% de las barcazas que circulan por el Río Paraná son de bandera paraguaya debido a las ventajas competitivas que tiene el país vecino en cargas impositivas que no superan el 30% cuando en Argentina se duplica esa incidencia y el otro punto son los regímenes de contratación del personal donde en Paraguay tiene condiciones mucho más desventajosas para los trabajadores.
De esta forma, afirman que YPF le da ahora continuidad al contrato a favor de Horamar, pese a los cuestionamientos sobre la conveniencia para el Estado.
La Compañía Naviera Horamar es propiedad de los hermanos Claudio y Carlos López que en 2008 se fusionaron con Navíos Maritime Holdings, un grupo que nació a mediados del siglo pasado como subsidiaria de la United States Steel, una compañía gerenciada por el JP Morgan, para transportar mineral de hierro desde Canadá y Venezuela a los Estados Unidos.
Con los años, sumó negocios en la región a través de "la participación en la mayoría accionaria en Navíos South American Logistics Inc., una de las mayores empresas de infraestructura y logística en la región de Hidrovía de América del Sur", sostiene en sus informes trimestrales para inversores. Esto la ubica como una empresa con fuerte capacidad para cerrar los contratos con YPF.