Todo en un clima de la alta inflación, recesión y la tensión política por las elecciones presidenciales.
Por su parte, el diario El Cronista destaca un informe de Econviews sobre el ritmo de la cosecha y, en su escenario conservador, vaticina que ingresarán entre US$ 1000 millones y US$ 1500 millones por mes hasta las PASO. Se trata de una cifra es similar a los US$ 60 millones que se comprometió a vender por día el Tesoro en el acuerdo con el FMI.
Las exportaciones de soja, maíz y otros granos generarán la entrada al país de US$9000 millones hasta agosto, según calcula la consultora Econviews, que espera que el volumen de divisas alcance para cubrir la cifra diaria de dólares que se comprometió a vender el Tesoro desde abril con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El estudio sostiene que a partir de esta semana la liquidación de dólares del agro se acelerará en las próximas semanas. "Siendo conservadores, un aumento de la oferta de dólares entre abril y agosto en el rango de u$s 1000 millones a u$s 1500 millones mensuales, consistente con un volumen diario de u$s 50 millones a u$s 75 millones volcados en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC)", indicó el informe.
La cuestión es cuánto de todo ese dinero se queda y no termina en una suma cero.
Según publica este miércoles (27/3) el diario Ámbito Financiero, la fuga de capitales en febrero fue de US$ 965 millones. Casi la misma cifra que se espera que liquiden por mes desde el campo y también similar a la que se espera subastar para contener al dólar.
El dato surge del último Balance Cambiario que elabora el Banco Central. En la era Macri la fuga de capitales ya supera los US$ 64.000 millones.
El nivel de atesoramiento del sector privado, medido por el BCRA en el Balance Cambiario como la Formación de Activos Externos del sector privado (FAE), mostró que el mes pasado se mantuvo alto en casi US$ 1.000 millones. Los datos oficiales dan cuenta que el FAE de febrero fue de US$ 965 millones, lo que es un 50,7% menor a enero pasado y un 28,1% inferior a un año atrás. De modo que en lo que va de 2019 ya se acumula un nivel de atesoramiento o lo que se conoce en la jerga financiera como fuga de capitales de US$ 2.923 millones.