Acevedo, integrante de la familia dueña de Aceitera General Deheza (AGD), llegó a la presidencia de la UIA luego de un acuerdo de unidad que buscaba dejar atrás las divisiones entre los grupos Industriales y Celeste y Blanca. Debió enfrentar desde la pérdida de rentabilidad de las empresas del sector, la destrucción del empleo hasta el cierres de miles de fábricas y la inutilidad de casi la mitad de las máquinas.
"El 80% de los actuales dirigentes respaldarán con su continuidad la gestión de Acevedo", según fuentes del diario mencionado, aunque se da por descontado la incorporación de nuevos cuadros dirigenciales surgidos de distintos sectores y regiones, como jóvenes y mujeres.
El acto formal de cambio de autoridades será en abril próximo aunque admitieron que existe margen para ampliar las negociaciones "para ser inclusivo con todos los sectores" lo que podría retrasar la asunción de la nueva gestión para mayo.
Si bien la UIA "no es una entidad opositora", quedó claro que "chocó contra el modelo financiero que aplicó la gestión Macri, que fundió a las fábricas", según destacaron desde la entidad. Y ello quedará claramente reflejado en la reelección de Acevedo.
Los industriales presentaron un documento con 35 puntos para reactivar el sector. Será la carta de presentación para los candidatos presidenciales, que cuenta con los antecedentes de Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey. Ese informe está en manos del Gobierno pero en la UIA creen que tendrá "poco éxito", signo de la desconfianza que se sembró.