En ese orden la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide la línea de indigencia, ascendió un 3,9% desde los $8.312 hasta los $8.633. De esta manera, una familia "tipo" necesitó $26.677 para no ser considerada indigente.
Eso sucede porque la canasta básica -que además de alimentos incluye otros ítems del gasto como indumentaria, salud, transporte o educación- determina la denominada “línea de pobreza”. Es decir, los hogares con ingresos menores a la CBT son los que pasan a ser considerados pobres.
La semana pasada el INDEC informó que la inflación minorista de abril fue del 4,1% y que la inflación núcleo, que no contempla ni precios regulados por el Gobierno ni ajustes por factores estacionales, fue del 4,6%.
Lo que más se disparó en el cuarto mes del año fue la indumentaria (+6%), que ya había registrado un importante salto en marzo a partir del cambio de temporada en ropas exteriores. Detrás le siguieron las subas en transporte (+5,7%), impulsadas por correcciones alcistas en naftas, adquisición de vehículos y en la tarifa de taxis.
El cuadro lo completó, una leve desaceleración, del rubro de alimentos y bebidas (+4,3%). Los aumentos a nivel nacional fueron empujados por lácteos, aceites, productos para infusiones, pan y cereales, y carnes. En lo que va del año los precios subieron 17,6% a nivel general. En el mismo período, la CBA creció en la misma proporción mientras que la CBT ascendió algo menos, un 16,1%.
Paralelamente, en los últimos 12 meses el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide el INDEC trepó 46,3%, menos que la CBA (49,1%) y que la CBT (47,8%).
Cabe recordar que la Canasta Básica Alimentaria se determina tomando en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para un adulto equivalente, mientras que la Canasta Básica Total incorpora bienes y servicios no alimentarios.
Vale remarcar, no obstante, que la CBT no contempla, por ejemplo, el costo de un alquiler. Según datos del INDEC, casi el 20% de los habitantes del país son inquilinos mientras que en la Ciudad de Buenos Aires ese número es superior al 35% según relevamiento de 2018.