Ahora, el Fondo Monetario Internacional también se sumó a este reclamo y el ministro Guzmán ya trabaja para revertir la ecuación. Sería un 40% los emitido. Ocurre que el problema central es ese 4,5%. Está en duda que la Argentina esté en condiciones de tamaño gasto.
Ámbito Financiero informó esta mañana (26/10): El Gobierno busca dar señales al mercado con la intención de cambiar las expectativas negativas que provocaron en las últimas semanas una fuerte volatilidad en el frente cambiario. Una de las apuestas, tal como adelantó Ámbito la semana pasada, es una modificación en el esquema de financiamiento del déficit para el año entrante. Una alta fuente del Gobierno le contó a este diario que buscarán modificar el esquema contemplado en el Presupuesto 2021 a través de una serie de préstamos que está gestionando la administración nacional con distintas Instituciones Financieras Internacionales (IFI) para las inversiones en obra pública.
“Estamos abriendo una posibilidad de financiamiento con las IFI para financiar parte del aumento de la obra pública”, le comentaron desde los despachos oficiales a Ámbito. El funcionario detalló que “hay una posibilidad firme” de que el financiamiento del déficit del año próximo sea 55% a través de endeudamiento -principalmente con IFI y títulos en moneda local- y el restante 45% a través de financiamiento monetario. Esto revierte el esquema original diseñado en el Presupuesto 2021, que contemplaba que los $1,7 billones de déficit (equivalente al 4,5% del PBI) serían financiados en un 40% a través de endeudamiento y el restante 60% con asistencia monetaria del BCRA. Es decir que, con las gestiones ante distintos organismo internacionales de crédito, el Banco Central ya no estaría encargado de poner la mayor parte del dinero que se necesita para cubrir el rojo fiscal.
El presidente Alberto Fernández también dejó trascender que intenta destrabar un desembolso del FMI, ya sea una parte de lo que faltó para completar los US$57.000 millones que prometió a Macri o una "especie de subsidio" que otorga el organismo a los países que lo necesiten. Sería un nuevo préstamo a tasa 0 y se calcula que podría ser US$3.500 millones.
A su vez, busca descomprimir la tensión cambiaria: "El Gobierno hará algunos movimientos en las próximas horas para tratar de cambiar el escepticismo lanzado sobre el derrotero fiscal y monetario. Sumará a los bonos dólar linked otros, por ejemplo, una Letra ajustada por CER para el mes de diciembre y una Letra a tasa fija a diciembre. También un bono CER a 2021, un bono que paga tasa Badlar a 2021", informó la prensa más cercana al oficialismo.